La radio escolar del CEIP Los Giles volvió a llenarse de ilusión, aprendizaje y mucho sabor canario con una nueva edición de El Guachinche , el programa realizado por el alumnado de quinto de Primaria en Radio Los Giles.
Esta semana tuvimos en nuestro centro a Kiko Barroso y Cathaysa González, populares por su programa «Como en casa» y pasaron por los micrófonos del programa «El Guachinche» que en esta ocasión tuvieron a dos pinches muy especiales, a Néstor y a Selena , alumnos de quinto de Primaria.
Ayer por la tarde, nuestro colegio vivió una jornada muy especial con motivo de la celebración del Día de Canarias. Tuvimos el privilegio de convertirnos en escenario de grabación del programa «Como en Casa», de la televisión pública canaria, un espacio dedicado a la gastronomía, las tradiciones y la cultura de nuestras islas.
Las cámaras, los focos y el equipo de producción transformaron distintos espacios del colegio en un auténtico plató, creando un ambiente festivo que se sumó a las actividades organizadas para conmemorar una fecha tan significativa para todos los canarios y canarias.
Esta iniciativa permitió acercar al alumnado al mundo de la comunicación audiovisual y, al mismo tiempo, reforzar el conocimiento y el orgullo por nuestro patrimonio cultural. Sin duda, una experiencia inolvidable que quedará en el recuerdo de toda la comunidad educativa.
En Canarias decimos muchas veces que
somos gente de tierra y mar, de risco y barranco, de gofio y
tenderete, de salitre y alisio. Nuestra forma de hablar, de sentir y
de entender la vida es historia compartida que se ha ido amasando
generación tras generación. Por eso resulta tan importante que
desde las aulas se conozca, se divulgue, se valore y se cuide el
patrimonio histórico, natural, social y cultural de nuestras islas.
Porque un pueblo que olvida sus raíces corre el riesgo de quedarse
como un barco a la deriva, sin rumbo y sin memoria. Y eso es un poco
lo que está ocurriendo con muchos de nuestros pueblos y barrios que
han ido perdiendo su identidad ahogados por el asfalto y el cemento.
La escuela tiene un papel fundamental en esta tarea. No basta con
enseñar contenidos, también debemos ayudar al alumnado a descubrir
quiénes somos, de dónde venimos y qué tesoro guardan nuestros
pueblos, nuestros caminos, nuestras palabras y nuestras costumbres.
Canarias no es solo un lugar bonito para enseñar al turista.
Canarias es una manera de vivir, de hablar y de compartir. Y eso
también debe respirarse en las aulas.
Muchas veces usamos palabras canarias sin darnos cuenta de que
forman parte de nuestro patrimonio cultural. Cuando por ejemplo
alguien dice que va a ver una pechá, dependiendo de si es en la vela
latina, es hacer una regata, generalmente dos botes, pero también
puede significar enfrentar los gallos de pelea unos con otros, con
las espuelas cubiertas, para irlos preparando para la riña. Hay
otras muchas expresiones como que está ennoviado, que hace una calor
tremenda o que su abuela guarda el gofio en la talega, todas ellas
forman parte de nuestra identidad. Los canarismos son memoria viva
del pueblo canario y deben ocupar el lugar que merecen dentro de la
educación.
Un ejemplo claro lo encontramos en Tamaraceite. Hoy en día muchos
vecinos y vecinas desconocen la verdadera historia de este lugar tan
importante para Gran Canaria. Poca gente sabe que Tamaraceite fue uno
de los antiguos cantones aborígenes de la isla y que sus tierras
guardan siglos de historia y tradición. E incluso que fue cabeza del
municipio de San Lorenzo y que en sus tierras hay un paisaje
protegido como Las Charcas de San Lorenzo o la Montaña de San
Gregorio. Conocer esto les permitiría mirar el barrio de otra
manera. Ya no solo como un lugar de residencia, de paso o una zona
comercial y en crecimiento, sino como un barrio cargado de memoria
colectiva, de historias, de costumbres y de identidad.
Trabajar el patrimonio canario en las aulas no es vivir anclados
en el pasado. Al contrario. Significa comprender mejor el presente y
construir el futuro con conciencia y respeto. Significa enseñar al
alumnado a cuidar nuestros barrancos, nuestras playas y montañas; a
valorar las tradiciones populares, la música, la lucha canaria o
los oficios antiguos, pero también a sentir orgullo de nuestra
manera de hablar y de entender el mundo.
Cuando un niño conoce la historia de su barrio, de su pueblo o de
su isla, deja de verlo como algo ajeno. Empieza a sentirlo suyo. Y lo
que se siente propio se protege, se respeta y se transmite. Por eso
es tan importante fomentar el uso y el disfrute de nuestro patrimonio
dentro de los centros educativos, para que las nuevas generaciones no
crezcan desconectadas de sus raíces.
Porque, al final, lo que no se conoce no se puede amar. Y solo
aquello que se ama de verdad se cuida y se defiende para que nunca
desaparezca. Feliz Día de Canarias.
El próximo viernes 29 de mayo a las 19:50 horas se emitirá el programa «Como en casa», especial por el Dia de Canarias, y grabado por @rtvces esta semana pasada en el colegio @ceip_los_giles . En el mismo, los alumnos del centro de quinto y sexto serán los protagonistas, elaborando dos recetas muy sabrosas: mix de frutas y una pella de gofio. ¡No se lo pierdan. #comunicación#salud#cocina#bienestar#patrimonio
En sexto de Primaria acabamos de culminar un emocionante proyecto desde las áreas de Lengua y Artística dedicado a conocer la figura de Jesús Arencibia, uno de los artistas más importantes y representativos de Tamaraceite y de Canarias.
A través de este trabajo, nuestro alumnado se acercó no solo a la vida y obra del pintor, sino también al patrimonio cultural de su entorno más cercano, descubriendo la importancia de valorar y conservar nuestras raíces artísticas.
Durante varias semanas, los niños y niñas investigaron sobre la biografía de Jesús Arencibia, sus obras más destacadas, las técnicas que utilizaba y su legado en Canarias. Toda esta información fue recogida en originales lapbooks elaborados de forma cooperativa, donde pudieron demostrar su creatividad y capacidad de organización.
Además, cada grupo seleccionó una obra del artista para reproducirla utilizando diferentes técnicas plásticas: collage, punteado, papel rasgado, granos, texturas y otros materiales creativos. Estas producciones formaron parte de una exposición artística en la biblioteca.
Uno de los momentos más especiales del proyecto fue la visita de Ricardo Hernández Déniz, profesor y estudioso de la obra de Jesús Arencibia, que compartió con el alumnado sus conocimientos y experiencias sobre el artista. El alumnado prepararó preguntas y tuvieron la oportunidad de convertirse en auténticos periodistas culturales dentro del programa «El Guachinche». De esta manera, trabajamos la expresión oral, la escucha activa y la comunicación desde una experiencia real y motivadora.
Con este proyecto seguimos apostando por un aprendizaje cercano, creativo y conectado con la cultura canaria, convirtiendo el aula en un espacio de investigación, arte y comunicación.
Porque conocer nuestro patrimonio más cercano también es aprender a quererlo
La fe es la confianza, seguridad o asentimiento firme hacia algo o alguien, a menudo sin necesidad de evidencias empíricas. En el contexto religioso es la "certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve", representando una entrega a Dios y a sus enseñanzas. Pero la fe, que suele asociarse de manera inmediata al ámbito religioso, en realidad es un elemento mucho más amplio y cotidiano de lo que pensamos. Vivimos rodeados de actos de fe constantes, silenciosos y necesarios. Tener fe no significa necesariamente creer sin pensar, sino confiar razonablemente en los demás para poder convivir y avanzar juntos como sociedad. Y en eso se basa la fe de los creyentes de cualquier condición y credo como pudimos ver esta semana pasada en la Plaza de Santa Ana, en el Gaudium Fest.
Cada día depositamos nuestra confianza en muchas personas. Tenemos fe en el médico que nos prescribe un tratamiento, en la maestra que acompaña el aprendizaje de nuestros hijos, en el fontanero que entra en casa para reparar una avería o en los profesionales que trabajan en los bares y restaurantes donde comemos. También confiamos en que quienes manipulan alimentos lo hacen siguiendo normas sanitarias, en que los transportes funcionan con seguridad y en que quienes ejercen su profesión lo hacen con responsabilidad. Sin esta confianza básica, la vida cotidiana sería prácticamente imposible. La sociedad se sostiene, en gran medida, sobre esa red invisible de confianza compartida.
Sin embargo, cuando trasladamos esta idea al ámbito político, la situación se vuelve más compleja. La confianza en los políticos se ha visto deteriorada con el paso del tiempo debido a casos de corrupción, abusos de poder o comportamientos alejados del verdadero servicio público. Estas situaciones generan decepción y alimentan la sensación de que la política no siempre responde al interés general. Es comprensible, por tanto, que muchas personas se pregunten si todavía es posible mantener la fe en quienes nos representan.
Pero renunciar completamente a la confianza en la política sería también renunciar a una herramienta esencial para la convivencia democrática. La política, en su sentido más profundo, no debería entenderse como un espacio de privilegio personal, sino como un instrumento al servicio del bien común. Y aunque existan ejemplos negativos, también hay personas comprometidas que ejercen su responsabilidad con honestidad, esfuerzo y vocación de servicio. Reconocer su trabajo es igualmente necesario para mantener una visión esperanzada de la realidad .
A lo mejor, la clave no esté en mantener una fe ciega, sino en cultivar una confianza responsable y crítica. Una confianza que no ignore los errores ni justifique comportamientos inadecuados, pero que tampoco caiga en el desencanto absoluto. Nosotros como ciudadanos tenemos un papel fundamental en este equilibrio: exigir transparencia, participar activamente y valorar el compromiso de quienes trabajan con responsabilidad por el bienestar común.
Tener fe en la política no significa aceptar todo sin cuestionarlo, sino seguir creyendo que es posible mejorar las instituciones y fortalecer la convivencia entre todos. La confianza no es ser ingenuos y creerse todo sin masticarlo, es una apuesta por un futuro mejor. Y mantener esa esperanza es también una forma de responsabilidad ciudadana
Como escribió Hannah Arendt: «La política se basa en el hecho de la pluralidad de los hombres». Creer en la política, en el fondo, es seguir creyendo en la capacidad de las personas para convivir, dialogar y construir juntos un mundo más justo. Porque construir un mundo mejor es posible.
Este semana tuvimos el enorme placer de contar en nuestro estudio con la visita de David Naranjo Ortega, historiador, arqueólogo, gran defensor de las tradiciones canarias y actualmente presentador del programa de TVE Tenderete.
En nuestro cole seguimos apostando por aprender de nuestras raíces, conocer nuestra historia y valorar las tradiciones que forman parte de nuestra identidad canaria. Por ello, desde el Eje de Patrimonio Social, Cultural e Histórico Canario de nuestro centro nace una nueva edición de El Guachinche, el programa de radio escolar realizado por el alumnado de quinto de Primaria en Radio Los Giles.
Este viernes hemos celebrado el Día de la Familia. Durante la mañana, alumnado, familias y profesorado hemos disfrutado de diferentes talleres pensados para aprender juntos, colaborar y fortalecer los lazos que unen a nuestra comunidad educativa. Los talleres se convirtieron en espacios de encuentro donde grandes y pequeños participaron codo con codo, compartiendo experiencias, sonrisas y mucho entusiasmo.
Manualidades, juegos, dinámicas cooperativas y propuestas creativas llenaron las aulas y patios del colegio de un ambiente cercano y alegre. Cada actividad fue una oportunidad para poner en valor la importancia de la familia como parte fundamental del proceso educativo y del crecimiento personal de nuestro alumnado.
Un grupo de alumnos de Sexto de Primaria ha presentado su podcast al Concurso de La Fundación COPE que convoca laVIII edición del Premio Gonzalo Estefanía de Radio Educativa, que este año incluye dos grandes novedades que destacan sobre el resto: por un lado, la incorporación de la categoría de ‘Radio Universitaria’ para reconocer también al mejor contenido sonoro producido y emitido desde emisoras universitarias españolas en cualquiera de sus formatos y, por el otro, la ampliación del ámbito de las categorías con el fin de favorecer una mayor participación del alumnado de todas las enseñanzas del sistema educativo español que utilicen la radio como herramienta formativa.
Este podcast, convertido en una ficción documental sonora innovadora, se desarrolla durante un viaje espacial guiado por dos presentadores-astronautas, Vega y Orión, conectando con corresponsales en cada “planeta-aula”. Este programa está situado en el contexto del proyecto Aula del Futuro, y que desde el INTEF nos han reconocido con el Sello Centro Aula del Futuro, como uno de los centros que apuestan por metodologías activas, la flexibilización de los espacios del centro y el uso transformador de las tecnologías digitales . Este reconocimiento nos hace formar parte de la RedAdF, lo que nos permite dar visibilidad al centro y establecer redes de colaboración con otros centros. Comparto con ustedes el enlace: https://auladelfuturo.intef.es/experiencias/aula-del-futuro-un-viaje-de-transformacion-en-el-ceip-los-giles/
Esta semana pasada tuvimos la oportunidad de disfrutar la última movilidad del proyecto “En La Onda” en el Valle del Tiétar en Ávila, y me ha vuelto a demostrar que la educación adquiere una dimensión mucho más profunda cuando se vive, se comparte y se experimenta fuera del aula tradicional. Durante varios días, alumnado y profesorado de distintos puntos del país convivimos en un entorno natural privilegiado, confirmando que proyectos como “Agrupación en centros”, impulsados por el Ministerio de Educación, enriquecen el aprendizaje y crean auténticas comunidades educativas donde las ideas, la creatividad, las emociones y las experiencias fluyen de manera natural.
La radio escolar fue, en esta ocasión, el hilo conductor de toda esta experiencia. Además de ser una herramienta de comunicación, la radio se convierte en un recurso pedagógico transversal capaz de integrar competencias lingüísticas, digitales, sociales y emocionales. A través de los micrófonos, el alumnado aprende a escuchar, a expresarse con claridad, a organizar ideas, a trabajar en equipo y, sobre todo, a dar valor a su propia voz. Los podcast realizados durante la movilidad supusieron una oportunidad para aprender de manera práctica y con emoción.
Pero quizá uno de los aspectos más enriquecedores de esta experiencia fue darnos cuenta cómo la naturaleza puede transformarse en un aula abierta llena de posibilidades. El Valle del Tiétar no fue solo un espacio bonito sino que fue un espacio educativo diferente, al que no estamos acostumbrados. Los senderos, los paisajes y la convivencia al aire libre favorecieron un aprendizaje más pausado, más consciente y mucho más conectado con la realidad. En un momento en el que las pantallas ocupan gran parte de nuestro tiempo, experiencias como esta recuerdan la importancia de volver a mirar, escuchar y sentir el entorno que nos rodea.
Además, compartir esta movilidad con centros educativos tan diversos como el CEIP Campo Charro, el CEIP Miguel de Cervantes, el IES Santa Lucía del Trampal y nuestro cole el CEIP Los Giles permitió generar sinergias muy valiosas. Cada centro aportó su identidad, sus ideas y sus formas de trabajar, enriqueciendo enormemente la experiencia colectiva. Ese intercambio de metodologías, miradas y experiencias es precisamente uno de los grandes valores de este tipo de proyectos, donde aprendemos a descubrir que la educación mejora cuando se construye en red.
Las movilidades educativas no solo benefician al alumnado. También representan una oportunidad de crecimiento profesional y personal para el profesorado, que encuentra inspiración en otros compañeros y nuevas formas de entender la enseñanza. Surgen colaboraciones, futuras propuestas y vínculos que van mucho más allá de los días compartidos.
Y quizá ahí está el secreto de proyectos como “En La Onda”, en demostrar que aprender puede ser emocionante, creativo y profundamente humano. Que la radio puede unir voces y territorios. Que la naturaleza puede convertirse en maestra. Y que cuando diferentes centros educativos trabajan juntos, las posibilidades se multiplican. Porque educar es conectar, compartir y atreverse a salir al mundo para aprender de él. Y la radio nos ofrece muchas posibilidades que seguiremos aprovechando.
Esta semana tuvimos la última movilidad del proyecto “En La Onda” que nos llevó hasta un enclave verdaderamente idílico: el Valle del Tiétar en la provincia de Ávila, donde alumnado y profesorado vivimos unos días llenos de radio, aprendizaje, convivencia y mucha creatividad. En esta experiencia participó nuestro alumnado de quinto y sexto del CEIP Los Giles, compartiendo actividades y momentos inolvidables junto al alumnado del CEIP Campo Charro de Salamanca, CEIP Miguel de Cervantes de Madrid y el IES Santa Lucía del Trampal de Cáceres.
Durante la estancia, el proyecto volvió a demostrar que el aula puede ir mucho más allá de las paredes del colegio. Naturaleza y educación se unieron en un entorno privilegiado, convirtiendo cada actividad en una oportunidad para aprender, convivir y expresarse. Senderos, paisajes, dinámicas cooperativas y talleres compartieron protagonismo con uno de los grandes motores del proyecto: la radio escolar. Comparto con ustedes algunos momentos en este video:
El Día Mundial de la Libertad de Prensa ha pasado desapercibido en medio de este puente festivo de principios del mes de mayo, pero no se nos puede pasar la importancia de detenernos a reflexionar sobre el valor que tiene la buena información en nuestras vidas y en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.
Porque, no debemos olvidar que el derecho de los medios a informar con libertad, es también una oportunidad para tener en cuenta que, como ciudadanía, tenemos la responsabilidad de saber interpretar, contrastar y comprender la información que recibimos.
La libertad de prensa es uno de los pilares fundamentales de cualquier sociedad moderna. Gracias a ella es posible garantizar el acceso a información veraz, promover la transparencia y exigir responsabilidades a quienes nos gobiernan. Por ello, organismos internacionales recuerdan cada año que el 3 de mayo es una fecha para evaluar el estado de la libertad informativa en el mundo, defender a los medios frente a presiones y rendir homenaje a periodistas que han perdido la vida ejerciendo su labor. Además, el acceso a información real y no mediatizada es la base de la confianza social, el diálogo y el respeto a los derechos humanos.
Sin embargo, en la actualidad la libertad de prensa nos plantea nuevos desafíos contra la desinformación. Nunca antes habíamos tenido tanto acceso a contenidos y, al mismo tiempo, tanta dificultad para distinguir entre información fiable y manipulada. Las redes sociales y los entornos digitales han multiplicado las oportunidades de participación y de información, pero también han facilitado la difusión rápida de bulos, titulares sensacionalistas o mensajes diseñados para influir en la opinión pública.
Por eso, hoy en día, la libertad de prensa debe ir acompañada de educación mediática y pensamiento crítico. No basta con que exista libertad para informar, es necesario aprender a interpretar la información. Saber preguntarnos quién escribe una noticia, con qué intención, qué fuentes utiliza o si está contrastada, es una competencia esencial para desenvolverse en el mundo actual.
En este sentido, la escuela juega un papel fundamental. Educar en el análisis de la información es educar en ciudadanía. Por eso es muy importante el trabajo que realizamos en nuestro centro con el proyecto “Detectives de la desinformación”, una iniciativa en la que el alumnado aprende a identificar bulos, analizar titulares, comprobar fuentes y reflexionar sobre el impacto que tiene compartir información no verificada. A través de dinámicas cooperativas, rutinas de pensamiento y actividades de investigación, el alumnado desarrolla habilidades para cuestionar la información y utilizarla de forma responsable en su vida cotidiana.
Tener en cuenta el Día Mundial de la Libertad de Prensa es no solo incidir en que la información aparte de ser un bien público y una herramienta de participación democrática, debe asumir que la libertad informativa exige ciudadanos críticos, responsables y comprometidos con la verdad. Solo así podremos tener una sociedad mejor informada, más justa y más libre.
Porque como decía Nelson Mandela: “Una prensa crítica, independiente e investigadora es la base de cualquier democracia.” Pero unos ciudadanos más formados, son la base de una sociedad que no se deja manipular.
En el CEIP Los Giles seguimos apostando por una biblioteca escolar viva, participativa y llena de iniciativas que fomentan el gusto por la lectura y la creatividad. En esta ocasión, queremos destacar la fantástica labor de nuestras alumnas bibliotecarias de 5º de Primaria, que prepararon con mucha ilusión dos representaciones teatrales dirigidas al alumnado más pequeño del colegio.
Las obras elegidas fueron Los tres cerditos, un clásico muy querido por todos, y Ensueño, una obra original escrita por las propias alumnas. Este segundo montaje es un ejemplo maravilloso de su imaginación, trabajo en equipo y capacidad de creación.
A través de esta actividad no solo se promueve el acercamiento a los cuentos y al teatro, sino que también se trabajan valores fundamentales como la responsabilidad, la cooperación, la expresión oral, la creatividad y el compromiso con la comunidad educativa. Además, nuestras alumnas bibliotecarias se convierten en referentes lectores para los más pequeños, fortaleciendo los lazos entre etapas y favoreciendo un ambiente de aprendizaje compartido.
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