domingo, 1 de febrero de 2026

Jornada de puertas abiertas en mi cole

 

 

El próximo miércoles 11 de febrero, tendremos una jornada de puertas abiertas en el CEIP Los Giles para que conozcan cómo trabajamos en el centro y los diferentes proyectos que estamos implementando. Esta jornada es tanto para las familias que ya tienen matriculados a sus hijos en el centro, como aquellas que estén buscando centro para el curso que viene ¡Ven a conocernos! ¡INSCRÍBETE! https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/edublog/ceiplosgiles/2026/01/24/jornada-de-puertas-abiertas-2/

sábado, 31 de enero de 2026

La urgencia del ahora


El tiempo pasa volando y no nos damos cuenta. Con el arranque del curso tras las vacaciones de Navidad cerramos el trimestre más largo del año y nos adentramos en otro que ya se intuye marcado por el Carnaval. El calendario escolar se organiza en torno a metas: Navidad, Carnaval, Semana Santa, Verano. El ser humano necesita objetivos, hitos que le permitan orientarse y soportar el esfuerzo cotidiano. Sin embargo, esta necesidad tiene un peligro, ya que vivimos constantemente proyectados hacia el futuro y olvidamos vivir el presente.

Vivimos esperando. Esperamos las vacaciones, el fin de semana, el próximo trimestre, el siguiente puente, la jubilación, la lotería, el próximo logro. Y mientras tanto, el hoy se nos escapa entre las manos. Séneca en su ensayo De Brevitate Vitae escrito hacia el año 49 d.C. y dirigido a su suegro Paulino, afirma que “No es que tengamos poco tiempo para vivir, sino que desperdiciamos mucho”. Perdemos la oportunidad de vivir con plenitud lo que sucede aquí y ahora, de atender a lo que somos y a quienes tenemos cerca. Nos preocupamos tanto por lo que vendrá después que dejamos de mirar lo que está ocurriendo delante de nosotros.

El filósofo Martin Heidegger señalaba que “el tiempo es irreversible”, no hay vuelta atrás. Esta desconexión del presente tiene consecuencias profundas. No somos plenamente conscientes de los problemas, las inquietudes o el sufrimiento de las personas que nos rodean, porque nuestra atención está eclipsada por el mañana. Vivimos más en el futuro que en el presente, más en el mañana que en la realidad.

Esta misma lógica se reproduce en la política. Muchos dirigentes parecen más preocupados por mantener su escaño en las próximas elecciones que por resolver los problemas reales de los ciudadanos. El futuro no es el bien común inmediato, sino la permanencia en el poder, “cuatro años más en el sillón”. Así, el presente se sacrifica en favor de una promesa futura que rara vez se cumple. Hannah Arendt ya alertaba del peligro de una política desconectada de la responsabilidad presente, en la que la acción deja de responder a las necesidades reales de la sociedad.

Me gustaría destacar en esta línea a Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares al que pertenecí durante muchos años en mi juventud, que nos decía que para amar a Dios y amar a los hermanos tenemos siempre y solo un momento, el actual. Vivir el presente es uno de los focos de este movimiento y eso lo llevo grabado a fuego. Poner todo el empeño en vivir bien el momento presente nos da  a cada uno de nosotros una oportunidad de ser felices. Viviendo el presente es como podemos cumplir bien todos nuestros deberes. Viviendo el presente es como las cruces que se nos presentan cada día se hacen soportables.

Tal vez el verdadero reto, tanto en la escuela como en la vida y en la política, sea reaprender a estar y a vivir el presente. A vivir el hoy con conciencia, a mirar al otro, a escuchar, a actuar aquí y ahora. Tener objetivos es necesario, pero no a costa de perder el sentido del presente. Porque, al fin y al cabo, es en este instante, y no en el siguiente, donde realmente transcurre nuestra vida.

InfoNorte

TeldeActualidad

Inscríbete en la Comunidad de Aprendizaje de la Cadena de Radios Escolares de Canarias

 


¡Ya está aquí la Comunidad de Aprendizaje: Cadena de Radios Escolares! @EducacionGobC ¿Quieres hacer radio en tu centro? ¿Haces radio y quieres aprender/enseñar con otros compañeros? Este es tu espacio:

https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/ecoescuela/comunicacion/2026/01/26/se-abre-el-plazo-de-inscripcion-para-el-proyecto-comunidad-de-aprendizaje-cadena-de-radios-escolares/

viernes, 30 de enero de 2026

Celebramos el Día de la Paz en el cole


Esta semana nuestro centro se ha llenado de mensajes de respeto, convivencia y solidaridad con motivo de la celebración del Día de la Paz. A lo largo de estos días, el alumnado ha participado en distintos talleres y actividades pensadas para reflexionar sobre la importancia de vivir en armonía, resolver los conflictos de forma pacífica y cuidar de las personas que nos rodean.

A través de dinámicas cooperativas, manualidades y espacios de diálogo, los niños y niñas del CEIP los Giles han podido expresar sus ideas y sentimientos sobre la paz, entendida no solo como la ausencia de conflictos, sino como una forma de relacionarnos basada en la empatía, la escucha y el respeto.  https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/edublog/ceiplosgiles/2026/01/30/dia-de-la-paz-2026/

Celebramos la Paz en el cole


Esta semana nuestro centro se ha llenado de mensajes de respeto, convivencia y solidaridad con motivo de la celebración del Día de la Paz. A lo largo de estos días, el alumnado ha participado en distintos talleres y actividades pensadas para reflexionar sobre la importancia de vivir en armonía, resolver los conflictos de forma pacífica y cuidar de las personas que nos rodean.

A través de dinámicas cooperativas, manualidades y espacios de diálogo, los niños y niñas del CEIP los Giles han podido expresar sus ideas y sentimientos sobre la paz, entendida no solo como la ausencia de conflictos, sino como una forma de relacionarnos basada en la empatía, la escucha y el respeto.

Hoy viernes hemos puesto el broche final a esta semana tan especial reuniéndonos en el patio del colegio. Ha sido un momento en el que el alumnado, junto al profesorado, hemos cantado una canción de forma conjunta, simbolizando la unión de toda la comunidad educativa en torno a los valores de la paz.  https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/edublog/ceiplosgiles/2026/01/30/dia-de-la-paz-2026/

miércoles, 28 de enero de 2026

Día del Medio Ambiente

 


El pasado 26 de enero se celebró el Día Mundial de la Educación Ambiental. En el cole estamos trabajando desde hace un par de años con nuestro alumnado sobre la improtancia de cuidar nuestro entorno. #diamundialeducacionambiental https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/edublog/ceiplosgiles/2026/01/26/celebramos-el-dia-mundial-de-la-educacion-ambiental/

lunes, 26 de enero de 2026

La paz está en las pequeñas cosas

 

Por Esteban G. Santana Cabrera 

Cada 30 de enero celebramos el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, una fecha que nos invita a reflexionar en la escuela sobre los grandes conflictos del mundo, las guerras y la violencia que vemos a diario en los medios de comunicación. Sin embargo, quizá la paz no deba buscarse solo en lo lejano, sino empezar a construirse desde lo más cercano: desde casa, desde el centro educativo, desde lo cotidiano, desde las pequeñas cosas.

La paz no es únicamente la ausencia de guerra. La paz es diálogo, es escucha, es acompañamiento, es corrección desde el cariño y es guía cuando alguien se equivoca. En mi caso, esa paz comenzó en casa, en mi familia, compartiendo momentos sencillos pero muy significativos. Las reuniones familiares en torno a la cama de mi madre los fines de semana, cuando llegábamos de salir con los amigos. Allí se generaba un clima de diálogo, de consejo, de reflexión serena sobre nuestras acciones. Eran espacios donde se reconducían conductas, donde se hablaba desde el amor y la preocupación sincera. Probablemente, sin ese apoyo familiar, muchas decisiones y caminos no habrían sido los mismos.

Del mismo modo, el centro educativo debe ser un espacio privilegiado para la construcción de la paz. No solo a través de actividades puntuales, sino creando espacios reales de reflexión, donde el alumnado pueda hablar sobre la paz en el mundo, los conflictos armados, el sufrimiento de otras personas y, sobre todo, sobre los valores que hacen posible una convivencia justa y solidaria. Porque la violencia no surge de la nada, nace de la falta de valores, de la ausencia de respeto, empatía, compromiso y responsabilidad.

Recientemente, en una conversación con una persona, ella afirmaba que el clima de crispación y enfrentamiento que vivimos en la sociedad tiene su origen en los políticos. Yo le respondía que, más allá de la política, el problema está en una crisis de valores sociales. Cuando los valores se debilitan, los políticos son menos comprometidos, los profesionales ya no viven su vocación como antes, cuando el médico era médico siempre, también los fines de semana y en vacaciones, y el maestro sentía su labor como una responsabilidad que iba más allá del horario escolar.

Esta falta de valores también se refleja en lo cotidiano: en la ausencia de gestos sencillos de ayuda entre vecinos, en la falta de compromiso en el barrio o en nuestra comunidad de vecinos, en la indiferencia entre familias, en barrios donde cada uno vive encerrado en su propio mundo. Todo ello va construyendo una sociedad más individualista y egoísta, donde se piensa más en el “yo” que en el “nosotros”.

Por eso, en el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, no deberíamos limitarnos a mirar la política exterior o los conflictos lejanos. Deberíamos preguntarnos: ¿Qué estoy haciendo yo por la paz?, ¿Qué hago por la paz en mi familia, en mi centro educativo, en mi barrio?, ¿Promuevo el diálogo, la escucha, la ayuda, el respeto y la solidaridad?

La paz no empieza en los grandes discursos políticos, sino en los pequeños gestos diarios. Empieza cuando escuchamos, cuando acompañamos, cuando corregimos con cariño y cuando nos comprometemos con los demás. Solo así podremos construir una paz real, duradera y auténtica. Como decía la Madre Teresa de Calcuta, “Los pequeños gestos de cercanía y humanidad también construyen paz”.

La Provincia

TeldeActualidad

InfoNorte

domingo, 25 de enero de 2026

Entre rebuznos y ladridos, Tamaraceite celebra a San Antonio Abad


La Bendición de los Animales volvió a convertir a Tamaraceite en el punto de encuentro de los animales de los barrios del distrito, en honor a San Antonio Abad, en una jornada donde la fe, el amor por los animales y la identidad popular iban de la mano. Este acto, el más carismático de las fiestas del barrio capitalino, reunió una vez más a vecinos y visitantes en torno a una celebración que trasciende lo religioso para convertirse en una auténtica fiesta popular.

Desde primeras horas, la plaza fue un hervidero de vida. Animales de todos los tamaños y procedencias aguardaban pacientemente su turno: vacas de imponente presencia, caballos, burros mansos, ovejas, carneros y cabras que recordaban el pasado agrícola del barrio. Junto a ellos, una multitud de animales domésticos aportaba la nota más cercana y entrañable: tortugas que asomaban tímidamente la cabeza, jaulas con pájaros inquietos, gatos curiosos y, sobre todo, perros de todas las razas, tamaños y edades, protagonistas indiscutibles de la mañana.

Antes de la bendición, el programa arrancó con una animada gymkhana protagonizada por los animales de arrastre y los burros, un guiño festivo que arrancó risas y aplausos del público. Fue una forma de rendir homenaje al trabajo silencioso de estos animales en la historia rural de Tamaraceite, reforzando el vínculo entre tradición y presente.

Uno de los momentos más celebrados llegó de la mano del cura párroco, Víctor Domínguez, quien no dudó en meterse de lleno en la fiesta. Primero, entrando en la plaza a lomos de un asno, entre la sorpresa y el aplauso general, y después atreviéndose a ordeñar una cabra, gesto que rompió la solemnidad y acercó aún más el acto a la gente.

La jornada culminó con un broche tan dulce como simbólico, la bendición de los bizcochos lustrados de Tamaraceite, esas joyas de la repostería tradicional que Mariquita Villegas supo poner en valor y que, según la memoria popular, tanto deleitaban a don Benito Pérez Galdós. Con ellos, se selló dulcemente una celebración que, un año más, reafirmó a Tamaraceite como un barrio orgulloso de sus raíces del sector primario, capaz de convertir una tradición centenaria en una fiesta viva, cercana y profundamente humana.



jueves, 22 de enero de 2026

"Todos Olímpicos" en el CEIP Los Giles

 


Este martes nuestro centro tuvo el honor de recibir la visita del triatleta olímpico Cesc Godoy, dentro del proyecto “Todos Olímpicos”, una iniciativa que acerca los valores del olimpismo a los centros educativos. Nuestro alumnado lo entrevistó y puedes escuchar el podcast en nuestro blog: https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/edublog/ceiplosgiles/2026/01/20/todos-olimpicos-acerca-los-valores-del-deporte-a-nuestro-centro/



lunes, 12 de enero de 2026

La cuesta de enero

Por Esteban G. Santana Cabrera


Pasamos de unos días cargados de ilusión, emociones, esperas, bullicios, colas, a, de golpe y porrazo, convertirse en silencio, desesperación, intranquilidad. Por eso quiero centrarme en esos días posteriores que nos llenan de ansiedad y desasosiego, por no pensar en las consecuencias de pasar la tarjeta de crédito a destajo o todos los pagos a plazos. Porque, nunca mejor dicho, todo se paga.

Y todo comienza el Día después de Reyes, que hoy en día suele amanecer con las calles en silencio, los juguetes desparramados por el suelo y una mezcla extraña de satisfacción y cansancio. Pero de pronto, cuando se apagan las luces, se guardan los adornos y, casi sin darnos cuenta, comienza la famosa cuesta de enero. Una cuesta que, en muchos casos, no es fruto del azar ni de una mala racha, sino de decisiones tomadas con más emoción que reflexión.

Durante semanas nos hemos subido al tren del consumismo. Comprar, regalar, celebrar. Como si la felicidad tuviera un precio fijo y como si el cariño se midiera en paquetes envueltos con papel brillante. Pocas veces nos detenemos a pensar que todo lo que se compra se paga. No solo con dinero, sino también con tranquilidad.

Después de las sonrisas, de los Reyes Magos, llegan los llantos.  La tarjeta que no da más de sí, las cuentas que no cuadran, el agobio al final de mes. Y entonces aparecen los recortes. No en lo superfluo, sino en lo básico. Se aplazan cosas muy importantes, se vive con una ansiedad que va calando poco a poco. El exceso de ayer se convierte en la preocupación de hoy.

Pero esto no es nuevo, pero sí cada vez más normalizado. Hemos aprendido a vivir por encima de nuestras posibilidades y a justificarlo en nombre de la ilusión, de los niños, de la tradición. Sin embargo, educar en la ilusión no debería significar educar en el despilfarro, ni confundir amor con consumo.

Tal vez ha llegado el momento de hacer una pausa. De recuperar el pensamiento crítico y la cordura. De recordar ese consejo tan sencillo y tan olvidado: “no echarse a la boca más de lo que uno puede comer”. Porque cuando lo hacemos, las consecuencias no tardan en llegar, y no solo se reflejan en números rojos, sino también en el desgaste emocional, la culpa y la frustración.

Celebrar no debería hipotecar el futuro. Vivir con sentido común no quita alegría, la protege. Y quizá la mejor lección que podemos dejar después de Reyes no esté en lo que regalamos, sino en cómo aprendemos a vivir dentro de nuestras posibilidades, con menos exceso y más conciencia. Porque aquellos regalos que más llegan son los que perduran en el tiempo, y desgraciadamente nunca son cosas que se pagan con dinero.

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La Provincia


sábado, 10 de enero de 2026

El Papa mira a Canarias

 

Por Esteban G. Santana Cabrera  

La sociedad canaria está de enhorabuena por la primera visita de un Papa a Canarias. Y esto no se queda solo en  un hecho histórico, ni en un gesto cualquiera ni en una cita más en la agenda del Santo Padre, va mucho más allá. Para quienes vivimos en estas islas, supondrá un reconocimiento profundo a una realidad que llevamos años afrontando en silencio, con cansancio, viviendo en nuestras propias carnes la insolidaridad del resto de comunidades autónomas y del Estado,  pero también con dignidad. La llegada del Papa León XIV, retomando la promesa que el Papa Francisco dejó a los fieles canarios poco antes de morir, tiene un fuerte valor simbólico, el de una Iglesia que no se olvida de las periferias, ni humanas ni geográficas, que no se olvida de los que más sufren y buscan un futuro mejor, pero tampoco se olvida de los pueblos que acogen.

Canarias, territorio muy sensible a la migración desde época histórica, se ha convertido en una de las principales puertas de entrada de emigrantes hacia Europa. Detrás de cada cayuco que llega a nuestras costas hay rostros, nombres, historias rotas por la pobreza, la violencia o la desesperanza. Con el paso del tiempo, el impacto de este fenómeno ha ido calando en la sociedad canaria, generando solidaridad, pero también miedo, desgaste y sensación de abandono institucional. La presencia del Papa supone un acto de cercanía por parte de la Iglesia, una manera de decirnos que nuestra realidad sí importa y que no estamos solos.

La Iglesia puede y debe jugar un papel clave ante el drama migratorio que sufre Canarias. No solo como altavoz que denuncia la injusticia de un sistema que ha convertido, a los ojos de todos el Atlántico, en el mayor cementerio de Europa, sino también como espacio de acogida y mediación. Muchas parroquias, Cáritas, asociaciones y comunidades religiosas están sosteniendo, en silencio, una labor inmensa de ayuda humanitaria, acompañamiento y defensa de los derechos humanos. La visita del Papa es una manera de reforzar y visibilizar este trabajo, dándole mayor fuerza moral y social.

Pero más allá de la ayuda material, la Iglesia tiene la capacidad de humanizar el debate migratorio. En tiempos en los que el discurso político se polariza y el migrante se reduce a cifras o problemas, el mensaje evangélico se centra en las personas. La presencia del Papa en Canarias es una llamada directa a Europa y al mundo a mirar la migración no como una amenaza, sino como una realidad de este siglo que exige corresponsabilidad, justicia y sobre todo, mucha humanidad.

Para el pueblo canario, esta visita es un gesto de esperanza, donde se  reconozca el esfuerzo de una tierra que acoge, aun cuando sus recursos son limitados. Que el Papa pise nuestras islas es, en el fondo, una invitación a no endurecer el corazón, a seguir tendiendo la mano sin perder la exigencia de soluciones políticas justas y duraderas.

Los canarios esperamos esta visita con gran alegría, ya que la Iglesia y su máximo representante en la Tierra, es un faro que alumbra en medio de esta crisis migratoria global. Y quizás eso sea lo más importante de esta primera visita papal a Canarias, recordarnos que la fe, cuando se hace compromiso, se convierte en esperanza.

La Provincia

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InfoNorte Digital



martes, 6 de enero de 2026

Los Reyes Magos, protagonistas pese a todo

Por Esteban G. Santana Cabrera

Como cada año, el 5 de enero, vuelvo al mismo sitio, al Parque de Santa Catalina, llueva o haga sol, al banco de siempre, la misma espera que parece eterna y, sin embargo, con la ilusión de cada año. Es la tarde de Reyes más lluviosa de los últimos años y, aunque el tiempo no ha acompañado, el público infantil no ha querido faltar. Los niños miran, debajo del paraguas de sus padres, al fondo de la calle Albareda, con la certeza absoluta de que la magia existe,  esperando a sus Reyes Magos aparecer. Esos mismos Reyes Magos que fueron siguiendo una estrella hasta un portal humilde donde, hace más de dos mil años, nació el Niño Jesús. Aunque desgraciadamente, para muchos, eso poco importa ya.

La cabalgata se anunciaba “con muchísimas novedades”. Récord de participación, más de mil figurantes, dieciocho vehículos, muñecos hinchables gigantes que prometían hacer las delicias del público. Y mientras tanto, a mi lado, un niño de no más de cuatro años aprieta con fuerza la mano de su madre. No pregunta por Toy Story ni por Harry Potter. Pregunta por qué Melchor no viene ya, que se va a mojar. 

La espera es parte del ritual. La lluvia ha estado más presente que otros años pero dio una tregua. Los niños y las niñas  se suben a los hombros de los mayores, se sientan en el suelo aunque se mojen, se levantan de golpe cuando suena una música lejana. Cada sonido parece anunciar algo que viene. Es una espera nerviosa, ilusionante, casi sagrada. En algún momento, alguien menciona la chupa. Ese acto pequeño y enorme a la vez: entregar la chupa a los Reyes como prueba de que el bebé ya es mayor. Veo a una niña sujetarla con una fuerza que la supera, aunque los ojos se le humedecen. No hay muñeco hinchable que compita con ese instante.

Empieza el desfile y lo hace, como casi siempre, con estruendo y este año con algunas gotas en momentos molesta. Luces de colores, música, personajes que nada tienen que ver con Oriente ni con camellos ni con estrellas. Los niños mirando fijamente. Se ríen, señalan, se distraen. Pero también preguntan. “¿Cuándo vienen los Reyes?”, “¿ya llegan?”. La cabalgata avanza lenta, interminable por momentos, como si se olvidara de su verdadero motivo.

Una pregunta había entre los mayores: ¿qué tienen que ver los muñecos Disney con los Reyes Magos? ¿De verdad hace falta tanto ruido para sostener la ilusión? Y no dejan de tener razón. Porque la ilusión ya está ahí. Vive en la espera, en la carta escrita meses antes, en el miedo a no haber sido lo bastante bueno, en la esperanza de que Melchor, Gaspar y Baltasar lo sepan todo y aún así perdonen las pequeñas trastadas.

Cuando por fin aparecen, todo cambia. No importa cuántos personajes hayan pasado antes. No importa la espera, ni el cansancio, ni la lluvia, ni el tiempo de pie. Los niños se estiran, gritan, agitan las manos. Algunos se quedan en silencio, sobrecogidos. Otros lloran sin saber por qué. Es emoción en estado puro. Los Reyes Magos existen en ese momento, y existen de verdad.

Desde Santa Catalina los veo pasar a toda prisa, lanzando confetis, saludando, mirando a los niños como si fueran los únicos. Y lo son. En ese instante, cada niño siente que ese Rey le mira solo a él. Ahí está la magia que no necesita adornos, ni muñecos a su alrededor, ni carrozas anunciadoras.

Cuando todo termina, quedan papeles mojados en el suelo, suciedad, gente corriendo para no mojarse, padres agotados y niños con la cara iluminada. Mañana habrá regalos, pero hoy queda algo más importante, la certeza de haber visto a sus Reyes. Y pienso que, quizás, no hace falta tanto disfraz ni tanto espectáculo. Que la cabalgata de Reyes no debería olvidar nunca que no es un carnaval. Es un acto de fe infantil. Y eso, por sí solo, ya lo hace extraordinario. Feliz Día de Reyes.



La Provincia