martes, 8 de octubre de 2024

La Aventura de comunicar en el CEIP Los Giles

 En el día de hoy el programa La Aventura del Saber de RTVE se hace eco del trabajo por la mejora de la competencia comunicativa que llevamos en el cole: https://www.rtve.es/play/videos/la-aventura-del-saber/ceip-giles-valor-buena-comunicacion/16278740/

📻 En el colegio Los Giles la radio es una herramienta de enseñanza, una forma de comunicar y hacer visible el trabajo de la escuela.
🎤 Disfruta de este y más contenidos en: https://www.rtve.es/play/videos/la-aventura-del-saber/

domingo, 6 de octubre de 2024

Los nombretes de mi barrio

 

Por Esteban G. Santana Cabrera  

Los "nombretes", también conocidos como apodos o dichetes, son una manifestación popular de la cultura oral que ha perdurado a lo largo del tiempo, especialmente en los barrios, donde las relaciones interpersonales son más cercanas y familiares. Estas denominaciones, que en muchos casos tienen un tinte humorístico o cariñoso, son un reflejo del carácter y la identidad de las personas, y suelen estar asociadas a una característica física, a un rasgo de la personalidad o alguna anécdota particular que marcó la vida del individuo. En el caso de mi barrio, Tamaraceite, en Las Palmas de Gran Canaria, estos "nombretes" han formado parte del imaginario colectivo y se han transmitido de generación en generación, creando un vínculo único entre los vecinos y su historia.

Los "nombretes" son mucho más que simples apodos; son expresiones de identidad social que permiten mantener viva una tradición de comunicación popular y de memoria colectiva. En los barrios más tradicionales, como lo ha sido Tamaraceite, estas denominaciones suelen ser conocidas por todos, y a menudo, el verdadero nombre de la persona queda relegado a un segundo plano frente al "nombrete" que lo ha definido ante sus vecinos y amigos. De hecho, es común que alguien se refiera a una persona más por su apodo que por su nombre oficial, lo que demuestra el arraigo del mismo. Por ejemplo a Rafael 'el Alpupú' o Manuel 'el Cazuela' nadie los conocía por su apellido y su “nombrete” era su sello de identidad.  Los mayores, hablando del fútbol de antes me nombraban a jugadores y entrenadores por su “nombrete” como José “el Cabuco”, quien participó en un campeonato en el que quedaron campeones en el Campo España, Lorenzo García “el Blanco”, que jugó en el Porteño, Antonio “el Morris”, en el Marino, el padre de Rafael “el pintor” que fue portero del Victoria.

Cuando en el año 2001 publiqué "Tamaraceite. Recordar es volver a vivir", se me ocurrió incluir un

José Cabuco (a la izquierda)
descubridor de Juanito Guedes)

capítulo sobre los “nombretes” de las familias de Tamaraceite. Les confieso que fue uno de los capítulos que la gente miraba con más interés por ver si el “apodo” de su familia se había recogido. Recuerdo una familia, “los Ministros” que se me olvidó incluirlos, y la hija me lo dijo muy apenada. Como en cualquier pueblo, los nombretes, apodos o dichetes es la manera más fácil para ubicar a una persona determinada. En este sentido, es interesante observar cómo incluso personas respetadas y admiradas en la comunidad pueden tener un apodo que, aunque en un primer momento podría parecer irrespetuoso, en realidad resalta aspectos humanos que los acercan aún más a sus vecinos.

En mi época de estudiante era habitual ponerle un nombrete al profesor. En mi colegio teníamos un profesor de inglés que fue bautizado por sus primeros alumnos como “El Cabo”, conocido en sus inicios por su sistema de dar clases más parecido a un cuartel militar que a un colegio de EGB. Los chiquillos no nos atrevíamos a decírselo a él pero si a su nombre no le poníamos “El Cabo”, no lo conocía nadie. Este profesor fue uno de tantos que tanto en el colegio como en el instituto “bautizaban” sus alumnos. Otros nombretes de “ilustres” y recordados maestros son  “La Patineta”, “el Fósforo” o “la Bombona”. Los que me lean y hayan estudiado en el Adán del Castillo o en el Cairasco de Figueroa les vendrán a la mente enseguida. En nuestro lenguaje coloquial era más cercano y accesible a través de ese apelativo popular que si se refirieran a él o ella simplemente por su nombre. 

Los "nombretes"  forman parte de la identidad de muchos barrios y pueblos en Canarias y en otras

Agustín "Murillo" genio y figura

partes del mundo. Sin embargo, en un contexto tan particular como el de este barrio, donde las tradiciones rurales y la modernidad han convivido durante décadas, los apodos han jugado un papel clave en la forma en que los vecinos se relacionan entre sí y cómo preservan su historia. En una época en la que el anonimato en las grandes ciudades es cada vez más común, los "nombretes" representan un lazo con el pasado, una manera de recordar que las personas están definidas tanto por su carácter individual como por el entorno social en el que se desarrollan.

Tamaraceite como otros muchos lugares es cuna de apodos muy singulares, unos tienen un significado que marcará a la familia durante generaciones, otros son simples “dichetes” que en la infancia servían para molestar a los amigos o amigas de juego y que llegaron a sustituir incluso al nombre de pila.

Quién no conoce a Agustín “Murillo” o a Antonio “el Padrino”. Pero estos “nombretes”, que tienen una historia detrás, son cariñosos, en el que ni el mismo que lo lleva se enfada, sino que se muestra orgulloso del sobrenombre. Hay otros que son más “duros”, cuya familia trata de esconder y que pasará de padres a hijos sin “piedad” del resto de vecinos. Pero estos son los menos y se los aseguro.

Manuel "Cazuela"
el alma de las fiestas
En mi barrio, Tamaraceite, incluso los podríamos clasificar por temas, como por ejemplo de animales,
“Caracol”, “Paloma”, “Palomo”, “Kíkera”, “Ciervo”, Mosquito”, “Caballo”, “Cochino”, “Cucaracho”, “Ratón”,.... Otros están relacionados con profesiones como “Chófar”, “Carniceros”, “Pastor”, “Cantero”, “Camellero”, “Pescaora”, “Filateros”,... Los hay de “gentilicios” como “Moro”, “Chino”, “Indiano”, “Canario”, “Blanco”, “Rubio”, “Negro”, “Árabe”, “Japonés”,  etc. También los encontramos de defectos, estos sí que son tema de “ofensa” como “Jedionda”, “Rebencúa”, “Mierdero”, “Gordo”, “Remendao”... Y también relacionados con la cocina podemos encontrar algunos como “Botija”, “Cocinillas”, “Carajacas”, “Chorro”, “Huevo”, “Batata”, “Cazuela”, “Níspero”, “Papafrita”, “Papita”, “Medio queque”, “Croqueta” y “Bandeja”,...

Hay muchísimos más, pero para no cansarles, si damos un salto en el tiempo, nos podemos encontrar nombretes más modernos como “Moroño”, “Chincha”, “Cachimba”, “Patapalo”, “Mandarria”, “Paleto”, “Marciano”, “Pigmeo”, “Enano”, “Cojo”, “Pirulo”, “Piojo”, “Cabo”, “Drácula”, “Pavo”, “Pelao”, “Tripa”, “Capitán”, “Pirata”, “Peluca”, “Morete”, etc. y que son claro ejemplo del cambio generacional de nuestra gente.

Los "nombretes" en barrios como Tamaraceite son símbolos profundamente arraigados en la vida cotidiana y la memoria colectiva. Estos apelativos reflejan la historia, las características y las relaciones de las personas dentro de nuestros barrios, creando un tejido social que conecta a los vecinos más allá de lo superficial. En lugares donde las relaciones humanas son cercanas y las historias compartidas, los "nombretes" se convierten en una forma de conservar la identidad y mantener viva la tradición. 

Antonio "El padrino"
siempre recordado en Tamaraceite
En definitiva es fruto de nuestra historia, de la vida diaria y cotidiana de nuestros padres, abuelos,
bisabuelos o quién sabe hasta dónde se remonta el origen de cada uno de ellos. Quizá dentro de unos años los “nombretes” sean otros más modernos o desaparezcan, pero no hay que dejar de reconocer, como decía en el 2001, que más bonitos, variados y pintorescos va a ser difícil que los encontremos. Espero que este artículo les haya removido historias y personajes, que igual ya estaban dormidos en el recuerdo, o quizá no.



jueves, 3 de octubre de 2024

Adiós a José Luis Morant: Un maestro con vena artística


Hoy nos ha dejado tras una grave enfermedad, un maestro excepcional, un hombre cuya pasión por la enseñanza unida a su vena artística, transformó el corazón a varias generaciones de sus alumnos. José Luis Morán no fue un docente cualquiera, fue un faro de creatividad, inspiración y dedicación. Desde su llegada al colegio Adán del Castillo a comienzo de los años 70, dejó claro que su vocación iba mucho más allá de las aulas, convirtiéndose en el alma de la vida cultural y artística del centro.

Con una visión diferente al maestro tradicional, en la etapa como director de Don Juan Roque, promovió el desarrollo de actividades extraescolares que marcaron un antes y un después en el colegio. Bajo su batuta, se organizaron los primeros viajes de fin de curso, un hito en la educación en Canarias, que comenzó en 1974 con una pequeña excursión a Madrid, en la que participaron solo doce alumnos. Sin embargo, ese fue el inicio de un sinfín de viajes de fin de curso que dieron la posibilidad a muchos niños del barrio de realizar el primer, y para algunos el único, viaje fuera de la isla.

José Luis fue el alma que estaba detrás de los eventos culturales del colegio, fundando un grupo de teatro que involucró a alumnos, exalumnos, familias y docentes. Su amor por el teatro hizo que llevara al escenario obras inolvidables como Evita Perón, Jesucristo Superestar, Annie, Mamá quiero ser artista, La Sirenita, etc. 

Su legado no terminó cuando dejó el centro, ya que su huella perduró en las tradiciones que había instaurado. Actividades como el Belén viviente y las galas de carnaval continuaron con la misma pasión y entrega bajo el liderazgo de otros maestros como Conchi Moreno, y con la participación de exalumnos, entre los que destacó Guillermo Cabrera, que mantenían vivo el espíritu artístico que impregnó José Luis.

La semilla de su trabajo artístico germinó en el grupo Adeuna, fundado en 1995, que acogió a exalumnos y padres de familia y que, de la mano de Conchi y Guillermo y acompañados por José Luis al principio, llevó su pasión por el arte al carnaval capitalino. Este grupo no solo se destacó por su calidad artística, sino por la unión y la comunidad que José Luis siempre fomentó en cada uno de sus proyectos.

La huella de José Luis Morant ha perdurado a pesar de los años, tanto en el colegio Adán del Castillo como en los corazones de quienes tuvimos la suerte de ser sus alumnos. Nos enseñó que el arte es una forma de vida y que la enseñanza, cuando se hace con amor y entrega, trasciende el tiempo y las generaciones. Hoy, en su despedida, lo recordamos no solo como un gran maestro, sino como un artista y un amigo que supo dejar una marca profunda en nuestra comunidad educativa. Que descanse en paz.

lunes, 30 de septiembre de 2024

"Defiende los derechos de la lengua de signos"

Por Esteban G. Santana Cabrera  

La importancia de aprender el lenguaje de signos en las escuelas no es solo una cuestión de inclusión, sino un paso fundamental hacia la justicia social y el respeto por la diversidad humana. La pasada semana se conmemoró  la creación, en 1951, de la Federación Mundial de Sordos y las Naciones Unidas nos invitaba a suscribir el lema de este año "Defiende los derechos de la lengua de signos". Este día destaca la importancia de preservar las lenguas de signos  como parte de la diversidad lingüística y cultural, así como el acceso de las personas a servicios, educación y oportunidades en su lengua natural. La Lengua, en muchos casos es un motivo de exclusión para las personas sordas, por no permitirles desarrollarse ni integrarse plenamente en la sociedad.

Hay ejemplos de personas sordas que marcaron un hito en la historia por su talento, constancia y dedicación como Beethoven que compuso la Sinfonía número 9, toda una de sus obras maestras a pesar de tener una gran deficiencia auditiva. O Francisco de Goya pintor de obras como «La maja desnuda» o «El 3 de mayo en Madrid», que luchó por los derechos de las personas sordas, logrando que se abriera la primera aula para la enseñanza de sordomudos en España. Pero hay otras que no han podido desarrollarse plenamente porque no han tenido ni la capacidad ni los recursos para ello.

El Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (UNESCO 2020) nos invita a que entendamos que la educación inclusiva es para “todos y todas, sin excepción”, debiendo estar los más vulnerables en primera línea de los planes de acción puesto que afrontan más barreras. No podemos hablar de una educación inclusiva si ignoramos que existen barreras lingüísticas que impiden a un sector de la población desarrollarse plenamente. 

Afortunadamente, son cada vez más los eventos e incluso los programas televisivos que tratan de introducir el lenguaje de signos. ¿Pero se puede hacer más? No solo se puede, sino que se debe hacer más. La Lengua de Signos Española (LSE) está reconocida en la Ley 27/2007, de 23 de octubre como lengua en España, donde se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas.  

No podemos olvidar que aprender una lengua de signos no es solo formarse para poder comunicarse con personas sordas, sino también prepararse para saber compartir, respetar y valorar sus derechos. El acceso a la educación, a los servicios y oportunidades en su lengua natural debe ser un derecho inalienable. En este sentido, la preservación de las lenguas de signos es también una cuestión de justicia cultural, ya que son una parte esencial de la diversidad. La lengua es una puerta a la comunicación, al desarrollo y a la participación plena en la sociedad. Sin embargo, para muchas personas sordas, este derecho se ve limitado, lo que se traduce en exclusión. 

Si de verdad queremos una sociedad inclusiva, debemos incorporar la enseñanza del lenguaje de signos en las escuelas. Esto no solo permitirá que las personas sordas se desarrollen plenamente, sino que, como sociedad, nos enriquecerá con una mayor comprensión y respeto por la diversidad. La inclusión no puede ser un privilegio de unos pocos, sino un derecho para todos. Como se señala en el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo de la UNESCO 2020 , “desde una perspectiva más amplia, el desarrollo de una sociedad inclusiva tiene beneficios a nivel económico y social. Las políticas que promueven la inclusión permiten un uso más eficiente de los recursos humanos, y cuando todas las personas tienen la posibilidad de desarrollarse plenamente, la sociedad en su conjunto se beneficia de una mayor productividad y cohesión”. 

Quiero terminar con esta frase  de Nelson Mandela "La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo." que suelo poner en algunas charlas a padres, ya que la educación es el principal instrumento para lograr cambios significativos en la sociedad y, en este caso, subraya que la inclusión en la educación —a través de herramientas como la enseñanza de la lengua de signos— es esencial para garantizar la participación plena de todos los miembros de la sociedad. La inclusión en la educación no solo transforma vidas, sino que también construye una sociedad más justa e igualitaria.


martes, 24 de septiembre de 2024

Experiencia Formativa en Espacios Creativos: Robótica, Croma y Radio

Esta semana impartí una formación a mi claustro sobre las Aulas del Futuro. En nuestro centro, el CEIP Los Giles,  apostamos por la innovación y el aprendizaje significativo. Recientemente se nos ha concedido el Sello de Aula del Futuro por el INTEF, el Ministerio de Educación del Gobierno de España, por ello, hemos llevado a cabo esta experiencia formativa en nuestros espacios creativos para los docentes que se han incorporado este curso, y trabajaron de manera cooperativa en tres áreas clave: Robótica, Croma y Radio. Esta actividad no solo les permitió desarrollar competencias tecnológicas, sino también habilidades de comunicación, creatividad y trabajo en equipo, pero sirvió para introducir al profesorado que se ha incorporado este curso en nuestro proyecto educativo.

La experiencia se desarrolló de la siguiente manera:

Dividimos la experiencia en tres grupos principales:

Grupo de Robótica: Este grupo de maestros trabajó con los Blue Bits. Su misión fue programar los robots para realizar tareas relacionadas con el huerto escolar, como simular el plantado de semillas o la medición del terreno. La experiencia no solo les ayudó a aprender sobre programación, sino que también aplicaron conceptos de Conocimiento del Medio al entorno del huerto.

Grupo de Croma: Este grupo se encargó de producir un vídeo educativo utilizando el croma. Los profes crearon contenidos sobre el tema de medio ambiente, combinando explicaciones científicas con efectos visuales que hicieron que su producción fuera divertida. A través de esta actividad, los profes practicaron tanto su expresión oral y escrita como sus habilidades visuales y tecnológicas utilizando elprograma Touch Cast

Grupo de Radio: Finalmente, en la radio escolar, las profesoras grabaron un programa en formato entrevista sobre cuidado del medio ambiente. Prepararon un guión, hicieron entrevista, crearon efectos de sonido y montaron el audio utilizando el programa Audacity. De esta forma, aprendieron a trabajar la comunicación oral, a investigar y a producir contenido de manera profesional.

Cada uno de los grupos de maestros trabajó de manera cooperativa, con roles bien definidos y un enfoque de aprendizaje basado en proyectos. Al final de la jornada de formación, los resultados fueron espectaculares: desde robots perfectamente programados, pasando por vídeos con un alto nivel de producción, hasta un programa de radio que podrían emitirse en Radio Los Giles.

Esta experiencia no solo ha sido un éxito en términos de los productos obtenidos, sino también por la implicación y motivación del profesorado. Trabajaron de forma autónoma y responsable, desarrollaron su creatividad y aprendieron a resolver problemas en equipo. Además, reforzaron sus competencias en Lengua Castellana y Conocimiento del Medio, según el currículo de Primaria de Canarias.

Este tipo de iniciativas demuestran que el aprendizaje práctico y colaborativo entre iguales es una poderosa herramienta para el desarrollo integral del profesorado.Una tarde de formación muy divertida y estamos seguros de que estas experiencias les servirán en su práctica diaria.

domingo, 22 de septiembre de 2024

"Del Aula a la Empresa: ¿Dónde Está el Futuro de la Educación?"

 

Por Esteban G.Santana Cabrera 

Esta semana hemos vivido la apertura oficial del curso en las universidades canarias, lo que marca un momento crucial en la vida de muchos jóvenes. La elección de una carrera, la emoción de conocer a nuevos compañeros y profesores, y la esperanza de construir un futuro profesional son algunos de los sentimientos que acompañan este comienzo. Sin embargo, mientras miles de estudiantes han llenado las aulas universitarias, otros se plantean caminos alternativos como la Formación Profesional (FP) Dual, un modelo que combina la enseñanza teórica en el aula con la práctica.

La FP Dual ha ganado terreno en los últimos años, especialmente en países como Alemania, donde lleva décadas funcionando con éxito. En España, y particularmente en  Canarias, la implantación de este modelo ha sido más compleja. Este curso la nueva FP ha comenzado con más sombras que luces, lo que ha generado un cierto malestar entre los sindicatos docentes que ven que, como siempre, se deja todo para el final, en manos de la improvisación, y dejando la responsabilidad a los docentes y a los centros, aunque esto no será óbice para que los jóvenes que hayan escogido esta modalidad puedan desarrollar sus estudios de manera plena ya que cada vez son más los que ven en la FP una puerta abierta al mundo laboral desde el primer momento. 

Por otro lado, los estudios universitarios han sido habitualmente el camino elegido por aquellos que buscan una formación académica y un título que respalde su preparación. La universidad ofrece una base teórica sólida, la investigación y la capacidad de análisis, esenciales en muchas profesiones. Sin embargo, el modelo universitario no está exento de críticas a pesar de que en los últimos años le han salido competidoras privadas que se han ido implantando en nuestra tierra ofreciendo una formación de primer nivel. No obstante, a menudo en el ámbito universitario, se echa en falta una mayor conexión con el mundo laboral y una formación práctica más intensa. Muchos estudiantes se enfrentan a la paradoja de tener un título que no siempre garantiza un conocimiento práctico real de su profesión, lo que complica la transición al mercado laboral.

A esto se suma el reto del Trabajo de Fin de Grado (TFG) y, en muchos casos, la necesidad de cursar un máster para especializarse y mejorar las opciones para obtener un empleo. Este camino, aunque enriquecedor en lo académico, implica tiempo, esfuerzo y un costo económico que no todas las familias pueden asumir.

Entonces, ¿qué opción es mejor?  La universidad sigue siendo un pilar fundamental para aquellas profesiones que requieren un alto grado de especialización teórica y académica. No obstante, la FP Dual se presenta como una alternativa interesante para aquellos que buscan una formación más práctica, que les permita incorporarse antes al mundo laboral.

Pero la Formación Profesional Dual no solo depende del compromiso de los centros educativos, sino también de la implicación activa de los sectores económicos. Las empresas juegan un papel fundamental en este modelo, ya que son responsables de proporcionar el entorno práctico donde los estudiantes pueden aplicar y desarrollar las habilidades adquiridas en el aula. Esta colaboración debe ir más allá de ofrecer plazas de formación; implica una verdadera inversión en el talento joven, adaptando los programas a las necesidades reales del mercado y asegurando una formación de calidad que prepare a los estudiantes para los desafíos específicos de cada sector.


Esta colaboración estrecha entre el mundo académico y el empresarial es clave para garantizar una FP Dual eficaz, que no solo prepare a los jóvenes para encontrar empleo, sino que también les ofrezca la posibilidad de crecer profesionalmente en un entorno real y competitivo.

Las autoras Ana Lara Hernández y Rosalía Cascón-Pereira,  en el estudio «Un análisis comparativo de los sistemas de formación profesional en Extremo Oriente: los casos de China, Taiwán, Corea del Sur y Japón» resaltan que la integración de la FP en estos países, en el sistema educativo, está  muy  bien  articulada,  lo  que  permite  un  desarrollo  educativo  y  profesional  del  estudiante  hasta  llegar  a  los  niveles  más  avanzados,  pudiendo seguirse  distintos itinerarios. La orientación de los estudios de FP en estos países, aunque no de forma exclusiva, se centra en la formación competencial, donde lo  importante  no  es  solo  que  el  estudiante  adquiera  conocimientos,  sino  también  que  desarrolle  un  perfil  que  lo  cualifique  ante  las  demandas  del  mercado  laboral. Destaca el caso de Corea del Sur donde le dan un gran valor a la FP de tercer nivel, que se desarrolla  en el ámbito universitario, donde se investiga y permite a los estudiantes continuar programas de FP de tercer nivel hacia grados universitario.

La clave está entendiendo que ambos modelos, la FP y los estudios universitarios no compiten entre sí, sino que se complementan y están obligadas a entenderse. Es fundamental que los jóvenes  en el último curso de secundaria o bachillerato cuenten con toda la información posible para tomar la decisión que mejor se adapte a sus intereses, capacidades y expectativas. Cada camino ofrece herramientas valiosas para construir un futuro profesional, y lo más importante es elegir aquel camino que sea más acorde con nuestros intereses. 

En definitiva, la formación de los jóvenes es esencial para asegurar su éxito en un mundo laboral cada vez más competitivo y en constante cambio. Ya sea a través de los estudios universitarios o la Formación Profesional Dual, lo más importante es que los jóvenes se preparen adecuadamente, desarrollen habilidades y conocimientos que les permitan adaptarse y prosperar en sus futuras carreras. No importa el camino que escojan, lo fundamental es adquirir una formación sólida y relevante que combine teoría y práctica, abriendo puertas a oportunidades laborales y personales. La clave está en elegir lo que mejor se adapta a sus intereses y aspiraciones. Feliz curso a todos. 




domingo, 15 de septiembre de 2024

El futuro de la educación infantil de 0-3 años

Por Esteban G. Santana Cabrera 

La Consejería de Educación del Gobierno de Canarias viene apostando por la apertura de nuevas aulas de 0-3 años para compensar las carencias en algunos barrios de guarderías o escuelas infantiles.  Y esto no es un capricho ya que la Ley Canaria de Educación, en su artículo 29, insta a las administraciones públicas a promover un incremento progresivo de la oferta de plazas públicas en el primer ciclo de educación infantil. 

Sin embargo, y desgraciadamente, el estado actual  de los centros educativos en Canarias es lamentable, en su mayoría de más de cuarenta años de antigüedad, con infraestructuras obsoletas y problemas de accesibilidad. En esta etapa crucial del desarrollo infantil, lo ideal es que los niños y niñas pasen la mayor parte del tiempo jugando y, si es posible, cerca de zonas libres y en espacios abiertos, sin cemento y alejados de ruidos. No pueden estar “Internados” en cuatro paredes, casi sin ventilación y con luz artificial.

La educación infantil no debe verse únicamente como un proceso de escolarización. En lugar de soluciones rápidas para integrar a los niños de 0 a 3 años en un sistema escolar tradicional, deberíamos centrarnos en crear espacios donde puedan vivir experiencias enriquecedoras, desarrollar su personalidad y sentar las bases para su vida futura. Un enfoque que combine la flexibilidad laboral con modelos educativos más humanos y cercanos.

La Ley Canaria de Educación ya menciona la necesidad de coordinar políticas entre ayuntamientos y otras entidades para aumentar la oferta educativa. Sin embargo, antes de apresurarnos a crear nuevas infraestructuras, podríamos aprovechar esta oportunidad para desarrollar proyectos piloto que se ajusten a las necesidades reales de los barrios, de las familias y de los propios niños.

Por tanto, propongo que el primer paso sea mejorar lo que ya tenemos. Esto implica mejorar las infraestructuras actuales, desarrollar proyectos educativos innovadores y trabajar en estrecha colaboración con ayuntamientos y entidades privadas. Al mismo tiempo, debemos impulsar políticas de conciliación que permitan a los padres pasar más tiempo con sus hijos en los primeros años de vida, tal como se hace en Dinamarca o en otros países del norte de Europa.

A nivel mundial, varios países han desarrollado enfoques innovadores para la escolarización y el cuidado de niños de 0 a 3 años, cada uno adaptado a sus necesidades socioeconómicas. 

Uno de ellos, y desde hace muchos años, es Italia que se distingue por su enfoque en la educación infantil a través de programas como el modelo de Reggio Emilia  que se basa en la creencia de que los niños y niñas tienen capacidades y potencialidades y que construyen su propio conocimiento en
relación con su entorno.

La UNESCO subraya la importancia de la educación en estas primeras etapas, resaltando que la inversión en ella es una de las medidas más efectivas para mejorar la equidad educativa y por ello ha promovido políticas que integran el cuidado infantil con la educación, abogando por la universalización de la educación temprana. La UNESCO reconoce que la educación infantil temprana es crucial para el desarrollo integral de los niños y abogan por sistemas que combinen el juego, la socialización y el aprendizaje en entornos seguros y estimulantes.

Es necesario un replanteamiento integral del enfoque que damos a la educación infantil en Canarias, y aprender de los modelos más avanzados de otros países. La clave está en crear un marco donde los más pequeños no solo estén "escolarizados", sino donde realmente puedan desarrollarse en un entorno seguro, estimulante y adaptado a sus necesidades. Esto no solo incluye mejorar las infraestructuras y los recursos educativos, sino también asegurar que los padres dispongan de tiempo y flexibilidad para estar con sus hijos en estos años tan importantes. Las experiencias en países como Dinamarca, Suecia y otros proyectos piloto en España son una fuente de inspiración que deberíamos considerar seriamente para lograr un cambio real y positivo en la educación de 0 a 3 años en Canarias.

En LA PROVINCIA

EN INFONORTE DIGITAL


viernes, 13 de septiembre de 2024

Aula del Futuro un Viaje de transformación en el CEIP Los Giles


Nuestro centro está en un proceso de cambio metodológico y por ende de transformación de los espacios de aprendizaje. Ha sido un trabajo bonito que se ha visto reflejado en este artículo de INTEF del Ministerio de Educación donde se hace eco de nuestro proyecto de #AulaDelFuturo El trabajo de un año que ha tenido un premio gratificante, nos ha servido para obtener el Sello de Aula del Futuro. Comparto con ustedes el artículo: https://auladelfuturo.intef.es/experiencias/aula-del-futuro-un-viaje-de-transformacion-en-el-ceip-los-giles/


miércoles, 11 de septiembre de 2024

Mi reflexión de esta semana en Canarias Radio

 


Mi reflexión de esta semana en RadioTelevisión Canaria - RTVC.es sobre la llegada del alumnado a clase. El comienzo del curso no solo significa retomar las actividades educativas, sino que también es un momento para renovar energías y encarar el año con una actitud positiva. Lo comparto con ustedes:

martes, 10 de septiembre de 2024

Empezamos un nuevo curso... de cine


 Hoy llegaron los peques al cole con mucha ilusión y entraron , como lo que son, verdaderas estrellas. ¡Buen comienzo de curso a todos! Muchas cámaras estuvieron allí en directo para no perderse el momento

🎤🎬📽️📸📽️Pasen y vean https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/edublog/ceiplosgiles/2024/09/10/un-ano-de-cine/

domingo, 8 de septiembre de 2024

"Pilas cargadas y corazones abiertos al comienzo de curso en Canarias"

 

Por Esteban G. Santana Cabrera  
"La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón." Este pensamiento de Howard G. Hendricks refleja como, a mi modo de ver, la única vía del éxito académico, la llave, estáen llegar al corazón de nuestro alumnado. El inicio del curso escolar en Canarias es un momento crucial para la comunidad educativa, especialmente para el profesorado, que juega un papel fundamental en la formación y bienestar del alumnado. A medida que nos preparamos para este nuevo ciclo, es vital reflexionar sobre varios aspectos que no solo afectan el rendimiento académico, sino también el desarrollo integral de nuestro alumnado.

El comienzo del curso no solo significa retomar las actividades educativas, sino que también es un momento para renovar energías y encarar el año con una actitud positiva. Los docentes, como pilares del proceso educativo, debemos comenzar el curso con las "pilas cargadas", conscientes de la importancia de nuestro bienestar emocional. Una buena salud mental en el profesorado no solo es esencial para nuestro propio rendimiento, sino que también tiene un impacto directo en la manera en que nos relacionamos con el alumnado. El síndrome de burnout es cada vez más habitual entre los docentes, sobre todo de los equipos directivos.

Cuando el profesorado está emocionalmente equilibrado, se crea un ambiente más propicio para que el alumnado sea tratado desde las emociones, favoreciendo un entorno de respeto y comprensión mutua. En este sentido, la salud mental no debe ser vista como un lujo, sino como una necesidad básica para garantizar un entorno de aprendizaje saludable y efectivo.

Otro punto crucial es la orientación del aprendizaje. A menudo, la presión por cubrir todos los saberes básicos o contenidos puede desviar la atención de lo que realmente importa: un aprendizaje que sea competencial y significativo. La escuela no debe ser vista únicamente como un lugar donde se adquieren conocimientos, sino como un espacio de preparación para la vida.

Un aprendizaje competencial permite a los estudiantes desarrollar habilidades que les serán útiles a lo largo de toda su vida, más allá de los exámenes y el aula. Esto implica fomentar el pensamiento crítico, la creatividad, la capacidad de resolver problemas y la adaptación a diferentes contextos. De esta manera, lo que realmente se busca es que el aprendizaje sea duradero y relevante, y no simplemente una acumulación de información que se olvida al poco tiempo.

A mis manos llegó este estudio de Durlak, J. A., Weissberg, R. P., Dymnicki, A. B., Taylor, R. D., & Schellinger, K. B. (2011). The impact of enhancing students’ social and emotional learning: A meta-analysis of school-based universal interventions. Child Development, 82(1), 405-432., que analiza el impacto de programas de aprendizaje social y emocional en estudiantes. Los resultados muestran que los estudiantes que participan en estos programas no solo mejoran en aspectos emocionales y sociales, sino que también muestran una mejora significativa en su rendimiento académico. Esta investigación subraya cómo las emociones juegan un papel crucial en el éxito académico, respaldando la idea de que un ambiente emocionalmente saludable en las escuelas es clave para el aprendizaje efectivo.

Por último, no podemos olvidar que para que el proceso educativo sea verdaderamente efectivo, es fundamental que la administración educativa provea a los centros de las infraestructuras, materiales y personal adecuados. Sin estos recursos, por más que el profesorado esté comprometido y los estudiantes motivados, el rendimiento académico se verá comprometido.

Un entorno bien dotado no solo facilita la labor docente, sino que también contribuye a crear un ambiente en el que los estudiantes se sientan cómodos y motivados para aprender. Invertir en infraestructuras de calidad, en materiales educativos actualizados y en un equipo humano suficiente y bien preparado es invertir en el futuro de nuestros estudiantes y, por ende, en el futuro de nuestra sociedad.

El comienzo del curso en Canarias debe ser visto como una oportunidad para renovar el compromiso con una educación de calidad, donde la salud mental del profesorado, un aprendizaje significativo y las condiciones materiales adecuadas jueguen un papel crucial. Al centrarnos en estos aspectos, no solo mejoramos la experiencia educativa, sino que también sentamos las bases para un éxito académico y personal duradero para todos. La escuela, en definitiva, es un centro de preparación para la vida, y es responsabilidad de todos que cumpla con esta misión de la mejor manera posible.




martes, 3 de septiembre de 2024

3,2,1 arrancamos

 

Por Esteban G. Santana Cabrera  

Desde la Antigüedad, el papel del maestro ha sido fundamental en la transmisión de saberes y en la formación de ciudadanos. En la antigua Grecia, filósofos, como Sócrates, no solo enseñaban conocimientos, sino que estimulaban el pensamiento crítico a través del diálogo. Más tarde, en la Edad Media, los monasterios y las primeras universidades europeas vieron nacer a los primeros docentes formalmente reconocidos, quienes se encargaban de preservar y transmitir el conocimiento en tiempos de incertidumbre y cambio.

Con el paso de los siglos, la profesión de docente ha ido evolucionando y adaptándose a las necesidades de cada época. Actualmente, la educación ha dejado de ser un privilegio para unos pocos y convertirse en un derecho fundamental. Los docentes ya no somos solo transmisores de conocimientos, sino también guías, facilitadores del aprendizaje y, sobre todo, modelos a seguir.

El comienzo de un nuevo curso escolar que ahora empieza es siempre un momento cargado de emociones para los docentes. En estos primeros días de septiembre, tras la vuelta de las vacaciones, nos enfrentamos de nuevo a la realidad de una profesión que, aunque apasionante, es también desafiante. Sentimos la mezcla de ilusión y nerviosismo, la expectativa y la incertidumbre ante el grupo que nos tocará guiar este año. Nos preguntamos si estaremos a la altura, si lograremos conectar con nuestros alumnos, si podremos transmitirles no solo conocimientos, sino también valores y motivación para aprender.

En este nuevo curso, como cada año, volvemos a enfrentarnos a nuestras emociones y a la incertidumbre de lo que nos deparará el camino. Sabemos que, a pesar de las frustraciones y los desafíos, nuestra labor es crucial para el desarrollo de nuestro alumnado y, por ello, para el futuro de la sociedad.

Como docentes, debemos recordar que "educar es emocionar al alumnado". Nuestro reto no es solo llenar las cabezas de datos, sino inspirar corazones, fomentar el pensamiento crítico y ayudar a nuestros alumnos a encontrar su camino en un mundo cada vez más complejo.