lunes, 31 de marzo de 2025

"Autismo y educación en Canarias: retos y oportunidades hacia una inclusión real"

Por Esteban G. Santana Cabrera  

Cada 2 de abril, el mundo se une en el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una jornada proclamada por la ONU en 2007 con el fin de visibilizar la realidad de las personas autistas y promover su inclusión plena en la sociedad. En los últimos años, se han conseguido avances significativos en la legislación, en la sensibilización social y en el acceso a recursos, pero el camino hacia una verdadera inclusión sigue estando por andar. La situación educativa de los niños y jóvenes autistas requiere atención y mejoras sustanciales para garantizar una educación de calidad adaptada a sus necesidades.


En Canarias, la educación inclusiva ha experimentado progresos en los últimos años. La legislación autonómica y estatal han promovido la escolarización de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en centros ordinarios con apoyos especializados. Se han implementado aulas Enclave, destinadas a aquellos estudiantes que requieren una atención más individualizada, y se ha potenciado la formación del profesorado para mejorar la respuesta educativa hacia este colectivo. Además, asociaciones y entidades sin ánimo de lucro han desempeñado un papel clave en la sensibilización y en la creación de redes de apoyo para familias y profesionales.

Sin embargo, a pesar de estos logros, la realidad en muchos centros educativos sigue mostrando carencias importantes. La falta de recursos humanos y materiales, la insuficiente formación especializada del profesorado y la necesidad de adaptaciones curriculares más flexibles son algunas de las barreras que dificultan la plena inclusión de los alumnos con TEA en el sistema educativo canario.

Aunque ha habido avances en la capacitación del profesorado, es fundamental que la formación sobre autismo sea obligatoria y continua para todos los docentes, no solo para los especialistas en educación especial. Esto permitiría una mejor comprensión del TEA y una aplicación efectiva de metodologías inclusivas en el aula.

Por otro lado, la falta de auxiliares educativos, terapeutas especializados y personal de apoyo es una de las principales limitaciones para la inclusión real. Es imprescindible aumentar el número de profesionales en los centros educativos para garantizar una atención adecuada a cada estudiante con TEA. Conozco más de un caso de grupos mezcla con tres alumnos TEA y sin auxiliar. Imagínense si así se puede atender correctamente al alumnado con necesidades educativas.

No solo es necesario flexibilizar los currículos y metodologías de enseñanza para ajustarse mejor a las necesidades de cada alumno TEA sino que debe tener todos los medios necesarios, tecnologías de apoyo, materiales visuales y estrategias de enseñanza, adaptadas a sus estilos de aprendizaje.

El compromiso de la administración debe ser clave para garantizar el cumplimiento efectivo de las normativas de inclusión. Aunque se están haciendo esfuerzos, e requieren mayores inversiones y estrategias concretas que garanticen el derecho a la educación de calidad para todas las personas con necesidades educativas.

La educación inclusiva no solo debe centrarse en el alumnado con TEA, sino también en sus compañeros y la comunidad educativa en general. Programas de sensibilización en los centros escolares pueden ayudar a combatir el estigma y fomentar un entorno más comprensivo y empático.

La educación no termina en la etapa escolar, por lo que es esencial garantizar itinerarios de formación y empleo adaptados a las capacidades y necesidades de cada persona. Programas de inserción laboral y de vida independiente deben formar parte de las políticas públicas en Canarias.


El Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo nos recuerda la importancia de continuar trabajando por una sociedad más justa e inclusiva. En Canarias, el camino hacia la plena inclusión educativa de las personas autistas requiere un compromiso firme de toda la comunidad: administraciones, docentes, familias y sociedad en general. Solo con esfuerzos coordinados y una apuesta decidida por la educación inclusiva podremos garantizar que todos los niños y jóvenes con TEA tengan las mismas oportunidades de aprendizaje y desarrollo que el resto de sus compañeros. Aún hay mucho por hacer, pero cada paso cuenta en la construcción de un futuro más inclusivo y equitativo para todos.


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