miércoles, 9 de diciembre de 2015

La Robótica está de moda

Autor: Paco Ruiz Segura @fcoruiz
Fuente: http://www.educacontic.es/
Desde hace unos años, cuando sale el trabajo como tema de conversación presumo de lo privilegiado que soy. Escucho opiniones de todo tipo al respecto, pero cuando digo que además de que me gusta, me divierto en mi trabajo, me lo paso bien y consigo el mismo efecto en la mayoría de la gente que trabaja conmigo -mis alumnos-, me doy cuenta que soy un privilegiado. Más atónito se queda alguno cuando además le digo que soy profesor de secundaria, pero es la realidad, y lo he conseguido no quedándome estancado dando las mismas clases año tras año, sino descubriendo cosas nuevas y transmitiéndolas a todos los que me escuchan, mi alumnado.
Cómo introducimos la Robótica en la ESO
En más de un medio de comunicación nos encontramos titulares diciéndonos que la Robótica está de moda en la educación. Concretamente en nuestro instituto también lo está, hoy en día formando parte del currículo desde hace varios cursos, aunque con unos inicios poco usuales y quizás circunstanciales.
La idea de poder dar clases de Robótica surgió con la aparición del programa extraescolar Profundiza, actualmente Andalucía Profundiza, dirigido a grupos reducidos de alumnos con interés en la investigación y que venía acompañado de una pequeña dotación económica (pero suficiente para empezar) de la que se podía hacer uso a total criterio del profesional que impartía el programa.
Había varios problemas antes de poner en marcha todo esto. El mayor hándicap a resolver en los centros andaluces, era contar con equipos informáticos con Windows para hacer correr una pequeña aplicación con la que programar nuestras construcciones robóticas. Lo hicimos con portátiles obsoletos con versiones de Windows antiguas aunque funcionales, eso sí, después de echarles unas horas para ponerlos en marcha. Se consiguió.
El siguiente paso fue reclutar alumnado para el programa. Tras explicarles qué se pretendía hacer en el taller de Robótica, hasta entonces un desconocido en la ESO, nos llevamos una grata sorpresa pues los estudiantes que destacaban en Tecnología, rápidamente, se apuntaron al proyecto. Personalmente fue el momento más emotivo del programa, el reconocimiento por parte de los chicos de lo que se quería poner en marcha. Fue también el empujón final para presentar la solicitud de realizar un taller de Robótica como actividad extraescolar, contar con el interés de sus destinatarios, el alumnado.
Nuestro primer taller de Robótica resultó todo un éxito y a partir de ahí tuvimos muchas satisfacciones: nos invitaron a un congreso de Robótica para explicar cómo habíamos puesto en marcha todo esto en la Secundaria Obligatoria, expusimos nuestro proyecto en el siguiente encuentro Profundiza, hemos y seguimos ganando pequeños premios de proyectos en la web de la multinacional de la que adquirimos el material de Robótica, PICAXE, la asociación de padres y madres donó al taller de Tecnología una pizarra digital como apoyo a esta iniciativa, y lo último ha sido la grabación de una de nuestras clases porTelevisión Española que ha desatado la locura en el centro.
Sin embargo desde el principio quedaba un fleco pendiente. Los grupos para esta actividad extraescolar eran reducidos. Por una parte, esta es condición necesaria para el éxito del programa, pero por otra dejaba fuera a alumnado que también quería participar. La solución fue introducir esta nueva materia en el currículo oficial de la única forma que podía hacerse, como Proyecto integrado de 4º de ESO con una hora a la semana, con el total beneplácito y apoyo del equipo directivo. Desde entonces, hace ya cinco años, todo alumno del Romero Murube de Los Palacios tiene la oportunidad, de una u otra forma, de conocer, practicar y crear proyectos de Robótica escolar, tan de moda en la educación en estos días. Nos sentimos además orgullosos de que además este hecho ha sido recogido como Buena práctica educativa por parte de la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa.
Conclusiones
No hay una fórmula mágica que garantice si un proyecto educativo va a tener éxito o no, sin embargo a posteriori sí se pueden sacar algunas conclusiones.
Uno. Hay que invertir tiempo si queremos que algo nuevo funcione. Nuestro sistema educativo no está pensado para innovar, y las pocas oportunidades que salen hay que aprovecharlas.
Personalmente puedo afirmar que el blog en el que he recogido todos las prácticas y proyectos de Robótica realizados estos años, lleva más horas dedicadas que las que se han dado efectivas de taller. Aprovecho de paso estas líneas para pedir que se valoren de alguna forma como mérito, al igual que muchas publicaciones escritas en papel, quizás conseguiríamos así que muchas iniciativas no queden para siempre dentro del aula -.
Dos. El apoyo del equipo directivo del centro es fundamental. No se trata solo de que entre otras cosas te proporcionen sustento económico para lo que quieres desarrollar, sino que no te pongan trabas y puedas contar con ellos tanto cuando tomes iniciativas como cuando surja algún problema, y además que esto sea continuado en el tiempo. En nuestro caso podemos decir que la colaboración ha sido la máxima posible, con más valor aún por el hecho de que sus miembros no pertenecen a ninguna rama cercana a la Tecnología y a veces no era fácil explicarles lo que se quería desarrollar.
Hace cinco años, justo cuando llegué a mi actual centro, descubrí que habían abierto una tienda en España que suministraba un material muy prometedor para desarrollar proyectos de Robótica a un precio muy razonable; hasta ese momento todo lo que conocía era demasiado caro y poco práctico. Expliqué a la directiva lo que quería hacer y pregunté si había algo de dinero para adquirir material. Me dijeron que lo que había era para gente que quisiera emprender cosas nuevas para el centro y que me pusiera a ello, que montara un taller de Robótica, término que en ese momento me sonó a demasiado ambicioso, ya que yo solo pretendía adquirir unos materiales nuevos para experimentar en los proyectos de mis clases de Tecnología. Actualmente presumo de "Taller de Robótica", veo que mis compañeros de dirección casi tenían más visión de futuro que yo y que gracias a esta nueva materia el departamento de Tecnología está muy bien valorado por toda la comunidad escolar del instituto -.
Tres. Un marco donde realizar este tipo de experiencias y una financiación adecuada es indispensable. En nuestro caso la encontramos en el programa Profundiza. Sin el mismo probablemente no podríamos haber adquirido la experiencia necesaria para poner en marcha un Proyecto Integrado de Robótica en 4º de ESO, y nos habríamos limitado a utilizar puntualmente estos materiales en los proyectos de Tecnología o esperar varios años hasta que aparecieran cursos para docentes con esta nueva materia.
Cuatro. El alumnado es la parte indispensable para que todo lo anterior tenga éxito. Antes de poner en marcha el taller, nos aseguramos de que los chicos se enteraran bien de lo que se quería hacer en el centro y que ellos eran los destinatarios finales. La colaboración de la directiva ha sido decisiva en este punto durante todos estos años, haciendo llegar esta información a toda la comunidad educativa y animando a participar en ella.
Está claro que si no se consigue llegar al alumnado, no hay proyecto que valga.
Puedes leer este artículo también en Procomún.

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