viernes, 3 de julio de 2026

Los Nombretes en Tamaraceite, Patrimonio Cultural

 



En la revista Urdimbre del mes de junio colaboro con un artículo titulado "LOS NOMBRETES EN TAMARACEITE, PATRIMONIO CULTURAL" Les comparto el artículo y el enlace a toda la revista que la pueden descargar de manera gratuita. Muchísimas gracias a David Naranjo Ortega por permitirme compartir y difundir el patrimonio de mi barrio.

📲 Descárgala gratis aquí: https://l1nk.dev/utd5dd5
#ictradiciones #islascanarias #patrimoniocultural #patrimoniodecanarias #Urdimbre #presidenciadelcabildodegrancanaria Los Gofiones Cabildo de Gran Canaria

domingo, 28 de junio de 2026

Final de curso, cerramos una etapa, renovamos la ilusión

 

Por Esteban G. Santana Cabrera  

El final de curso supone una oportunidad para detenernos unos instantes, mirar hacia atrás y valorar todo lo vivido. Han sido meses de trabajo, de ilusiones, de retos, de aprendizajes y también de dificultades que, entre todos, hemos ido superando. Cuando las aulas comienzan a vaciarse y el ritmo frenético del día a día escolar se ralentiza, llega el momento de agradecer.

En ocasiones, cuando pensamos en la educación, centramos nuestra mirada en aquello que ocurre dentro de las aulas. Sin embargo, detrás de cada proyecto, de cada actividad y de cada servicio que permite que un centro educativo funcione existen muchas personas trabajando, muchas veces de manera silenciosa, para que todo marche lo mejor posible.

Por ello, mi primer agradecimiento quiere dirigirse a la Administración educativa. Como cualquier organización humana, acierta unas veces más y otras menos. Es legítimo discrepar, plantear propuestas de mejora o expresar nuestras inquietudes. Pero también es justo reconocer que detrás de cada resolución, de cada servicio y de cada gestión hay personas comprometidas, muchos de ellos compañeros y compañeras que dedican su esfuerzo diario a intentar que nuestro sistema educativo funcione cada vez mejor. A todos ellos, gracias por su trabajo y por su dedicación.

Quiero extender también este reconocimiento a los Centros de Profesores. Su labor va mucho más allá de la formación. Son referentes, guías y acompañantes en el camino pedagógico. Nos ayudan a crecer profesionalmente, a descubrir nuevas herramientas, a reflexionar sobre nuestra práctica docente y a afrontar los cambios que la educación demanda constantemente. Saber que contamos con su apoyo es una garantía para seguir avanzando.

No podemos dejar atrás a Inspección Educativa, un servicio de apoyo a la escuela que está, y esa ha sido mi experiencia en los últimos años, para las duras y para las maduras, aportándonos a los docentes y a los equipos directivos, sobre todo tranquilidad.

Del mismo modo, resulta imprescindible agradecer la labor del Servicio de Educación del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. A menudo damos por sentado aspectos tan esenciales como el mantenimiento de los centros, la limpieza de los espacios o la resolución de incidencias que afectan al funcionamiento diario de nuestros centros. Sin embargo, detrás de todo ello existe un equipo humano que trabaja para que nuestros colegios sean lugares seguros, cuidados y adecuados para el aprendizaje. Su contribución es fundamental y merece ser reconocida.

Por supuesto, este agradecimiento no estaría completo sin mencionar al profesorado, a las familias y al alumnado. Los docentes continúan siendo el motor que impulsa la vida de los centros educativos, aportando profesionalidad, vocación y compromiso. Las familias son aliadas imprescindibles en la educación de sus hijos e hijas, acompañando, apoyando y confiando en la escuela. Y el alumnado, auténtico protagonista de todo cuanto hacemos, nos recuerda cada día el verdadero sentido de nuestra labor. Disculpen si en algún momento nos hemos equivocado, pero nuestro interés siempre ha sido mejorar el sistema educativo.

Ahora llega el verano. Un tiempo necesario para descansar, para desconectar de horarios y rutinas, para compartir momentos con nuestras familias y para dedicarnos a aquello que durante el curso muchas veces dejamos en un segundo plano. El descanso no es un lujo, es una necesidad. Es el momento de resetear, de recuperar energías y de permitir que la mente y el corazón encuentren nuevamente el equilibrio.

Que estas vacaciones nos permitan regresar en septiembre con ilusión renovada, con nuevas ideas y con la fuerza necesaria para seguir construyendo juntos una educación cada vez mejor. Porque educar es una tarea colectiva y porque cada persona que forma parte de este camino merece nuestro reconocimiento.

Feliz verano a todos.

miércoles, 24 de junio de 2026

Conocemos la prensa escrita

 Durante las últimas semanas de curso , desde el área de Lengua, el alumnado de sexto de Primaria del CEIP Los Giles se convirtió en protagonista de un apasionante proyecto sobre la prensa escrita, en el que tuvo la oportunidad de convertirse en auténticos periodistas.


A lo largo del proyecto, los niños y niñas descubrieron cómo se organiza un periódico, conocieron sus diferentes secciones y aprendieron a redactar noticias, entrevistas y artículos de opinión. Además, desarrollaron habilidades relacionadas con la búsqueda y selección de información, la expresión escrita, el pensamiento crítico y el trabajo cooperativo. Este trabajo fue más sencillo para ellos ya que trabajan habitualmente con la radio como herramienta educativa.

A continuación pueden conocer más sobre el proyecto: https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/edublog/ceiplosgiles/2026/06/16/nos-convertimos-en-periodistas/

domingo, 21 de junio de 2026

Sra. Ministra, ¿estamos seleccionando a los mejores docentes o a los mejores opositores?

Por Esteban G. Santana Cabrera 
«La educación consiste en encender una llama, no en llenar un recipiente» Esta frase de un filósofo griego, me viene al pelo para hablar sobre el proceso de selección de docentes que ha comenzado este fin de semana en Canarias y en otras comunidades españolas, las oposiciones al cuerpo de maestros y profesores. Como tantos compañeros y compañeras, las afronto con respeto y con la convicción de que el acceso a la función pública debe regirse por los principios de igualdad, mérito y capacidad. Sin embargo, desde hace tiempo me acompaña una reflexión: ¿es este el mejor sistema para seleccionar a quienes tendrán la responsabilidad de educar a las futuras generaciones?

No trato de cuestionar el esfuerzo, la dedicación ni el mérito de quienes logran superar estas pruebas. Preparar una oposición exige sacrificio, disciplina y una sólida formación. Pero me pregunto si una profesión tan compleja como la docencia puede quedar valorada, principalmente, por la capacidad para desarrollar un tema y exponer una situación de aprendizaje en un momento concreto.

La enseñanza es algo más que una prueba escrita o una exposición oral. En las aulas, los docentes nos enfrentamos diariamente a problemas que requieren competencias difíciles de medir en unas pocas horas. La empatía para comprender las necesidades del alumnado, la capacidad de motivar y despertar la curiosidad, la gestión de conflictos, la atención a la diversidad, la colaboración con las familias y con el resto del equipo educativo o la disposición para seguir aprendiendo y adaptarse a una sociedad cambiante son aspectos esenciales del desempeño docente.

Por ello, deberíamos preguntarnos si el sistema actual es suficiente para identificar a los mejores profesionales. Quizá sería conveniente complementarlo con mecanismos que permitieran valorar de forma más integral la práctica educativa como períodos de prácticas más amplios y evaluables, observación en contextos reales, trabajo colaborativo o la capacidad para establecer relaciones humanas y generar entornos de aprendizaje significativos.

Con esto no estoy haciendo una crítica a las oposiciones en sí mismas, sino una invitación a reflexionar sobre si aquello que evaluamos coincide realmente con aquello que después exigimos a un docente en su día a día. Porque enseñar no es solo transmitir conocimientos, sino acompañar, orientar y contribuir al desarrollo de personas.

Si, como afirmaba el filósofo, educar es «encender una llama» y no simplemente «llenar un recipiente», quizá deberíamos darle una vuelta a todo esto y poder estudiar sistemas de acceso de otros países y, juntos, docentes, administración, sindicatos y familias, llegar a un marco común que pueda acercarse más al perfil que necesitamos en las escuelas del Siglo XXI.
La docencia es una profesión en la que no basta con saber, hay que saber enseñar, saber acompañar y saber seguir aprendiendo. Porque si educar es encender una llama, y requiere el ejemplo y la práctica, tal vez convenga preguntarnos si un proceso selectivo basado casi exclusivamente en la exposición de conocimientos es suficiente para descubrir a quienes están llamados a desempeñar una de las tareas más trascendentes de cualquier sociedad. Ahí lo dejo.







sábado, 13 de junio de 2026

León XIV el papa de la dignidad

Por Esteban G. Santana Cabrera 
He tenido la oportunidad de vivir de cerca la visita del papa León XIV a Canarias, tanto en Gran Canaria como en Tenerife, después de haber recorrido Madrid y Barcelona. Han sido jornadas intensas, cargadas de simbolismo, emoción y también de reflexión. Sin embargo, si tuviera que resumir en pocas palabras lo que me llevo de esta visita, diría que no ha sido un viaje dirigido únicamente a los católicos. Ha sido una visita para todos los españoles y, de manera muy especial, para todos los canarios.
A menudo tendemos a interpretar los viajes papales desde una perspectiva exclusivamente religiosa. Sin embargo, lo que he percibido durante estos días ha sido algo que va más allá. León XIV ha querido hablar a toda la sociedad, creyente o no creyente, recordándonos valores que forman parte del patrimonio común de nuestra convivencia: la dignidad de la persona, la solidaridad, el respeto mutuo y la responsabilidad compartida en la construcción de un futuro mejor.
Llevamos un tiempo en España marcado por las tensiones políticas, los enfrentamientos ideológicos y una creciente polarización social, el mensaje que más ha resonado en sus intervenciones ha sido una invitación constante a la unión. No a la uniformidad, sino a la capacidad de encontrarnos en aquello que nos une por encima de nuestras diferencias. Como cristianos, y también como ciudadanos, estamos llamados a construir puentes y no muros, a escuchar antes que descalificar, a dialogar antes que enfrentarnos.
Quizá por eso sus palabras han encontrado eco más allá de la propia Iglesia. Porque apelan a una necesidad humana, la de reconocernos unos a otros como miembros de una misma nación. Frente a la cultura del enfrentamiento, León XIV ha propuesto la cultura del encuentro. Frente a la sospecha, la confianza. Frente a la división, la cooperación.
Este mensaje ha encontrado un escenario especialmente significativo en Canarias. Nuestra tierra conoce bien el valor de la acogida. A lo largo de la historia, las islas han sido punto de encuentro entre continentes, culturas y pueblos. Hoy siguen siendo una de las principales puertas de entrada a Europa para miles de personas que abandonan sus hogares impulsadas por la pobreza, la violencia o simplemente por el deseo legítimo de encontrar una vida mejor.
Durante estos días, el Papa ha querido mirar también hacia esa realidad. En cada patera que llega a nuestras costas hay historias de sufrimiento, esperanza y valentía. Historias que no se quedan en simples cifras ni titulares de prensa. Canarias ha demostrado, una vez más, una extraordinaria capacidad de acogida y solidaridad, aunque no exenta de dificultades y desafíos.
Por ello merece un reconocimiento especial la labor de organizaciones como Cáritas y Cruz Roja, junto a tantas otras entidades y voluntarios anónimos. Su trabajo cotidiano recuerda que la solidaridad es un compromiso concreto con quienes más lo necesitan. Gracias a su dedicación, miles de personas encuentran una primera mano tendida cuando más vulnerables se sienten.
Al finalizar esta visita, me queda la emoción intensa de lo vivido, pero la sensación de que León XIV no ha venido únicamente a confirmar la fe de los creyentes. Ha venido a recordarnos algo esencial para toda la sociedad: que el futuro no se construye desde la confrontación, sino desde la colaboración; no desde el miedo al otro, sino desde el reconocimiento de su dignidad.



lunes, 8 de junio de 2026

¡Bienvenido Papa León!

Por Esteban G. Santana Cabrera  

Los canarios vivimos estos días con una emoción difícil de describir. La anunciada visita del papa León XIV a nuestra tierra  es un acontecimiento institucional y mediático nunca vivido en Canarias. Para quienes vivimos la fe católica, la llegada del sucesor de Pedro representa la visita del pastor que viene a encontrarse con su pueblo, a confirmar nuestra fe y a recordarnos, con su presencia, que formamos parte de una Iglesia universal que no conoce fronteras.

Canarias ha sido históricamente una tierra de emigrantes. Durante generaciones, miles de isleños tuvieron que dejar atrás sus hogares para buscar oportunidades en América, en Europa o en cualquier rincón donde pudieran construir un futuro mejor para sus familias. Muchos de nuestros abuelos y bisabuelos conocieron el desarraigo, la incertidumbre y la esperanza que acompañan a quien abandona su tierra en busca de una vida mejor.

Es por eso que los canarios entendemos especialmente bien el drama de quienes hoy llegan a nuestras costas. En las últimas décadas, nuestro archipiélago se ha convertido en puerta de entrada para miles de personas que huyen de la guerra, la persecución, la pobreza extrema o la falta de oportunidades. Son hombres, mujeres y niños que, como tantos canarios en el pasado, emprenden un viaje incierto impulsados por el deseo legítimo de encontrar una vida mejor.

Ante esta realidad, los cristianos no podemos permanecer indiferentes. El Evangelio nos interpela de manera directa. Jesús nos recuerda: “Fui forastero y me acogistes” (Mt 25,35). Y añade unas palabras que deberían resonar constantemente en nuestra conciencia: “Todo lo que hicieras a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicistes” (Mt 25,40).

Estas palabras resuenan en nuestros oídos cada vez que se anuncia la llegada de una patera a las islas después de días en alta mar. Acoger al inmigrante, proteger al vulnerable y reconocer la dignidad de toda persona forman parte inseparable de nuestra fe. No es una cuestión ideológica ni política, sino profundamente evangélica.

Por supuesto, la acogida debe ir acompañada de responsabilidad, integración y respeto mutuo. Los canarios tenemos la obligación moral de tender la mano a quien llega buscando una vida mejor, dispuesto a trabajar, a contribuir y a construir un futuro en paz. Acoger no significa fomentar la dependencia ni promover una cultura de la facilidad, sino ofrecer oportunidades a quienes desean convivir con nosotros con esfuerzo y dignidad.

La visita de León XIV llega precisamente en un momento en el que Canarias se encuentra en el centro de uno de los grandes desafíos humanitarios de nuestro tiempo. Su presencia entre nosotros puede ayudarnos a mirar esta realidad con los ojos del Evangelio, alejándonos tanto de la indiferencia como de la confrontación. El Papa viene a recordarnos que las personas que llegan buscando un mundo mejor no son meramente cifras, hay un rostro, una historia y una persona.

Como católico, espero esta visita con gratitud y esperanza. Gratitud porque el Santo Padre ha puesto su mirada sobre nuestra tierra, como la puso su antecesor el Papa Francisco. Esperanza porque sus palabras pueden fortalecer nuestra identidad cristiana y nuestro compromiso con quienes más sufren.

Que la llegada de León XIV nos ayude a redescubrir la solidaridad del pueblo canario que un día emigró y que hoy está llamado a acoger. Porque, abrir nuestras fronteras al necesitado, es abrir la puerta al propio Jesús.

InfoNorte

TeldeActualidad


lunes, 1 de junio de 2026

Menos propaganda verde y más protección ambiental

 

Por Esteban G. Santana Cabrera  

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que cada año se celebra en los primeros días de junio bajo el impulso de la Organización de las Naciones Unidas, debemos pensar realmente qué significa cuidar el medio ambiente. Muchas veces hablamos de sostenibilidad, de biodiversidad o de reverdecer las ciudades como titulares que en los medios de comunicación o para los políticos queda muy bien. Pero ¿cómo podemos cuidar lo que desconocemos si no somos capaces siquiera de proteger el entorno que vemos cada día desde nuestras ventanas?

La defensa del medio ambiente empieza en lo cercano. Empieza en nuestro barrio, en nuestras plazas, en los parques donde juegan nuestros hijos, en los barrancos que forman parte de nuestra memoria colectiva y en esos espacios naturales que todavía sobreviven rodeados por el crecimiento urbano. No podemos pretender salvar el planeta mientras permanecemos indiferentes ante la degradación de nuestro propio entorno.

En el distrito de Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya existe un ejemplo claro de esa lucha, la defensa de las Las Charcas de San Lorenzo. Un espacio con enorme valor ambiental, paisajístico y social que es más que un enclave natural. Las Charcas son memoria histórica, patrimonio, biodiversidad y equilibrio ecológico. Es uno de los pocos pulmones naturales que aún resisten la presión urbanística y el abandono institucional.

Sin embargo, mientras muchos vecinos y colectivos ciudadanos reclamamos su protección y conservación, seguimos asistiendo a políticas que confunden el verdadero significado de “reverdecer”. Hoy parece que reverdecer consiste en intervenir artificialmente espacios que ya eran naturales, colocando infraestructuras, piedras o elementos ornamentales para vender una imagen de modernidad ecológica. Pero reverdecer no debería ser eso.

El reciente proyecto del lagartario en el barranco de Tamaraceite es un ejemplo de esa contradicción. Se presenta como una actuación para favorecer la biodiversidad cuando, en realidad, el lagarto gigante de Tamaraceite ya habitaba ese entorno mucho antes de cualquier intervención humana. El barranco ya tenía vida. Ya era naturaleza. Y quizá la mejor manera de protegerlo habría sido precisamente dejarlo respirar, conservar su equilibrio y actuar con sensibilidad ambiental, no transformarlo para aparentar una renaturalización que el propio entorno ya poseía.

Además, resulta deberíamos preguntarnos si determinadas actuaciones han tenido en cuenta los riesgos reales del barranco. Si ha habido una evaluación del impacto ambiental de la colocación de estas piedras en el barranco. La colocación de piedras y estructuras en cauces naturales puede generar consecuencias peligrosas si aumenta el caudal en episodios de lluvias intensas, provocando arrastres y posibles colapsos que terminarían afectando a la ciudadanía. La naturaleza tiene su propia dinámica y muchas veces el problema no es la falta de intervención, sino el exceso de ella.

Por eso, en este Día Mundial del Medio Ambiente, debemos reivindicar otra manera de entender la sostenibilidad. Reverdecer no es maquillar espacios naturales ya existentes para convertirlos en escaparates políticos. Reverdecer es crear vida donde no la hay; es apostar por más árboles en zonas urbanas, por parques accesibles, por sombra, por aire limpio y por corredores ecológicos que mejoren la calidad de vida de las personas. Y hablando de Tamaraceite, todavía estamos esperando por el Corredor Verde que iba a separar el casco antiguo de la zona comercial y cuyos terrenos a buen seguro serán recalificados para la construcción de viviendas o aparcamientos, dejando en saco roto la única compensación prometida a los vecinos cuando comenzaba Tamaraceite Sur.

Y, sobre todo, reverdecer es proteger aquello que aún conservamos. En este Día del Medio Ambiente no nos olvidemos de Las Charcas de San Lorenzo, uno de los grandes pulmones medioambientales del distrito, un espacio protegido que cada día sufre atentados ecológicos y vertidos incontrolados. Recordemos que solo cuando aprendemos a respetar lo cercano somos verdaderamente capaces de comprender y defender el planeta.

TeldeActualidad

InfoNorte

La Provincia


domingo, 31 de mayo de 2026

El Guachinche entrevista a Kiko Barroso y Catha González, presentadores de Como en Casa


 La radio escolar del CEIP Los Giles volvió a llenarse de ilusión, aprendizaje y mucho sabor canario con una nueva edición de El Guachinche , el programa realizado por el alumnado de quinto de Primaria en Radio Los Giles.

Esta semana tuvimos en nuestro centro a Kiko Barroso y Cathaysa González, populares por su programa «Como en casa» y pasaron por los micrófonos del programa «El Guachinche» que en esta ocasión tuvieron a dos pinches muy especiales, a Néstor y a Selena , alumnos de quinto de Primaria.

 ESCUCHAR EL PROGRAMA

sábado, 30 de mayo de 2026

Celebramos el Día de Canarias "Como en casa"

Ayer por la tarde, nuestro colegio vivió una jornada muy especial con motivo de la celebración del Día de Canarias. Tuvimos el privilegio de convertirnos en escenario de grabación del programa «Como en Casa», de la televisión pública canaria, un espacio dedicado a la gastronomía, las tradiciones y la cultura de nuestras islas.

Las cámaras, los focos y el equipo de producción transformaron distintos espacios del colegio en un auténtico plató, creando un ambiente festivo que se sumó a las actividades organizadas para conmemorar una fecha tan significativa para todos los canarios y canarias.

Esta iniciativa permitió acercar al alumnado al mundo de la comunicación audiovisual y, al mismo tiempo, reforzar el conocimiento y el orgullo por nuestro patrimonio cultural. Sin duda, una experiencia inolvidable que quedará en el recuerdo de toda la comunidad educativa.

lunes, 25 de mayo de 2026

Hablar canario, sentir Canarias

Por Esteban G. Santana Cabrera   


En Canarias decimos muchas veces que somos gente de tierra y mar, de risco y barranco, de gofio y tenderete, de salitre y alisio. Nuestra forma de hablar, de sentir y de entender la vida es historia compartida que se ha ido amasando generación tras generación. Por eso resulta tan importante que desde las aulas se conozca, se divulgue, se valore y se cuide el patrimonio histórico, natural, social y cultural de nuestras islas. Porque un pueblo que olvida sus raíces corre el riesgo de quedarse como un barco a la deriva, sin rumbo y sin memoria. Y eso es un poco lo que está ocurriendo con muchos de nuestros pueblos y barrios que han ido perdiendo su identidad ahogados por el asfalto y el cemento.

La escuela tiene un papel fundamental en esta tarea. No basta con enseñar contenidos, también debemos ayudar al alumnado a descubrir quiénes somos, de dónde venimos y qué tesoro guardan nuestros pueblos, nuestros caminos, nuestras palabras y nuestras costumbres. Canarias no es solo un lugar bonito para enseñar al turista. Canarias es una manera de vivir, de hablar y de compartir. Y eso también debe respirarse en las aulas.

Muchas veces usamos palabras canarias sin darnos cuenta de que forman parte de nuestro patrimonio cultural. Cuando por ejemplo alguien dice que va a ver una pechá, dependiendo de si es en la vela latina, es hacer una regata, generalmente dos botes, pero también puede significar enfrentar los gallos de pelea unos con otros, con las espuelas cubiertas, para irlos preparando para la riña. Hay otras muchas expresiones como que está ennoviado, que hace una calor tremenda o que su abuela guarda el gofio en la talega, todas ellas forman parte de nuestra identidad. Los canarismos son memoria viva del pueblo canario y deben ocupar el lugar que merecen dentro de la educación.

Un ejemplo claro lo encontramos en Tamaraceite. Hoy en día muchos vecinos y vecinas desconocen la verdadera historia de este lugar tan importante para Gran Canaria. Poca gente sabe que Tamaraceite fue uno de los antiguos cantones aborígenes de la isla y que sus tierras guardan siglos de historia y tradición. E incluso que fue cabeza del municipio de San Lorenzo y que en sus tierras hay un paisaje protegido como Las Charcas de San Lorenzo o la Montaña de San Gregorio. Conocer esto les permitiría mirar el barrio de otra manera. Ya no solo como un lugar de residencia, de paso o una zona comercial y en crecimiento, sino como un barrio cargado de memoria colectiva, de historias, de costumbres y de identidad.

Trabajar el patrimonio canario en las aulas no es vivir anclados en el pasado. Al contrario. Significa comprender mejor el presente y construir el futuro con conciencia y respeto. Significa enseñar al alumnado a cuidar nuestros barrancos, nuestras playas y montañas; a valorar las tradiciones populares, la música, la lucha canaria o los oficios antiguos, pero también a sentir orgullo de nuestra manera de hablar y de entender el mundo.

Cuando un niño conoce la historia de su barrio, de su pueblo o de su isla, deja de verlo como algo ajeno. Empieza a sentirlo suyo. Y lo que se siente propio se protege, se respeta y se transmite. Por eso es tan importante fomentar el uso y el disfrute de nuestro patrimonio dentro de los centros educativos, para que las nuevas generaciones no crezcan desconectadas de sus raíces.

Porque, al final, lo que no se conoce no se puede amar. Y solo aquello que se ama de verdad se cuida y se defiende para que nunca desaparezca. Feliz Día de Canarias.

TeldeActualidad

InfoNorte

La Provincia





domingo, 24 de mayo de 2026

El cole se convirtió en un plató de TV


El próximo viernes 29 de mayo a las 19:50 horas se emitirá el programa «Como en casa», especial por el Dia de Canarias, y grabado por @rtvces esta semana pasada en el colegio @ceip_los_giles . En el mismo, los alumnos del centro de quinto y sexto serán los protagonistas, elaborando dos recetas muy sabrosas: mix de frutas y una pella de gofio. ¡No se lo pierdan. #comunicación #salud #cocina #bienestar #patrimonio

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sábado, 23 de mayo de 2026

Conocemos a Jesús Arencibia

 


En sexto de Primaria acabamos de culminar un emocionante proyecto desde las áreas de Lengua y Artística dedicado a conocer la figura de Jesús Arencibia, uno de los artistas más importantes y representativos de Tamaraceite y de Canarias.

A través de este trabajo, nuestro alumnado se acercó no solo a la vida y obra del pintor, sino también al patrimonio cultural de su entorno más cercano, descubriendo la importancia de valorar y conservar nuestras raíces artísticas.

Durante varias semanas, los niños y niñas investigaron sobre la biografía de Jesús Arencibia, sus obras más destacadas, las técnicas que utilizaba y su legado en Canarias. Toda esta información fue recogida en originales lapbooks elaborados de forma cooperativa, donde pudieron demostrar su creatividad y capacidad de organización.

Además, cada grupo seleccionó una obra del artista para reproducirla utilizando diferentes técnicas plásticas: collage, punteado, papel rasgado, granos, texturas y otros materiales creativos. Estas producciones formaron parte de una exposición artística en la biblioteca.

Uno de los momentos más especiales del proyecto fue la visita de Ricardo Hernández Déniz, profesor y estudioso de la obra de Jesús Arencibia, que compartió con el alumnado sus conocimientos y experiencias sobre el artista. El alumnado prepararó preguntas y tuvieron la oportunidad de convertirse en auténticos periodistas culturales dentro del programa «El Guachinche». De esta manera, trabajamos la expresión oral, la escucha activa y la comunicación desde una experiencia real y motivadora.

MÁS INFORMACIÓN DEL PROYECTOI

Con este proyecto seguimos apostando por un aprendizaje cercano, creativo y conectado con la cultura canaria, convirtiendo el aula en un espacio de investigación, arte y comunicación.

Porque conocer nuestro patrimonio más cercano también es aprender a quererlo

lunes, 18 de mayo de 2026

La fe más allá de lo religioso

 

Por Esteban G. Santana Cabrera 

La fe es la confianza, seguridad o asentimiento firme hacia algo o alguien, a menudo sin necesidad de evidencias empíricas. En el contexto religioso es la "certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve", representando una entrega a Dios y a sus enseñanzas. Pero la fe, que suele asociarse de manera inmediata al ámbito religioso,  en realidad es un elemento mucho más amplio y cotidiano de lo que pensamos. Vivimos rodeados de actos de fe constantes, silenciosos y necesarios. Tener fe no significa necesariamente creer sin pensar, sino confiar razonablemente en los demás para poder convivir y avanzar juntos como sociedad. Y en eso se basa la fe de los creyentes de cualquier condición y credo como pudimos ver esta semana pasada en la Plaza de Santa Ana, en el Gaudium Fest.

Cada día depositamos nuestra confianza en muchas personas. Tenemos fe en el médico que nos prescribe un tratamiento, en la maestra que acompaña el aprendizaje de nuestros hijos, en el fontanero que entra en casa para reparar una avería o en los profesionales que trabajan en los bares y restaurantes donde comemos. También confiamos en que quienes manipulan alimentos lo hacen siguiendo normas sanitarias, en que los transportes funcionan con seguridad y en que quienes ejercen su profesión lo hacen con responsabilidad. Sin esta confianza básica, la vida cotidiana sería prácticamente imposible. La sociedad se sostiene, en gran medida, sobre esa red invisible de confianza compartida. 

Sin embargo, cuando trasladamos esta idea al ámbito político, la situación se vuelve más compleja. La confianza en los políticos se ha visto deteriorada con el paso del tiempo debido a casos de corrupción, abusos de poder o comportamientos alejados del verdadero servicio público. Estas situaciones generan decepción y alimentan la sensación de que la política no siempre responde al interés general. Es comprensible, por tanto, que muchas personas se pregunten si todavía es posible mantener la fe en quienes nos representan.

Pero renunciar completamente a la confianza en la política sería también renunciar a una herramienta esencial para la convivencia democrática. La política, en su sentido más profundo, no debería entenderse como un espacio de privilegio personal, sino como un instrumento al servicio del bien común. Y aunque existan ejemplos negativos, también hay personas comprometidas que ejercen su responsabilidad con honestidad, esfuerzo y vocación de servicio. Reconocer su trabajo es igualmente necesario para mantener una visión esperanzada de la realidad .

A lo mejor, la clave no esté en mantener una fe ciega, sino en cultivar una confianza responsable y crítica. Una confianza que no ignore los errores ni justifique comportamientos inadecuados, pero que tampoco caiga en el desencanto absoluto. Nosotros como ciudadanos tenemos un papel fundamental en este equilibrio: exigir transparencia, participar activamente y valorar el compromiso de quienes trabajan con responsabilidad por el bienestar común.

Tener fe en la política no significa aceptar todo sin cuestionarlo, sino seguir creyendo que es posible mejorar las instituciones y fortalecer la convivencia entre todos. La confianza no es ser ingenuos y creerse todo sin masticarlo, es una apuesta por un futuro mejor. Y mantener esa esperanza es también una forma de responsabilidad ciudadana 

Como escribió Hannah Arendt: «La política se basa en el hecho de la pluralidad de los hombres». Creer en la política, en el fondo, es seguir creyendo en la capacidad de las personas para convivir, dialogar y construir juntos un mundo más justo. Porque construir un mundo mejor es posible.

La Provincia

TeldeActualidad

InfoNorte

domingo, 17 de mayo de 2026

El Guachinche entrevistó a David Naranjo presentador de Tenderete

 


Este semana  tuvimos el enorme placer de contar en nuestro estudio con la visita de David Naranjo Ortega, historiador, arqueólogo, gran defensor de las tradiciones canarias y actualmente presentador del programa de TVE Tenderete.

En nuestro cole seguimos apostando por aprender de nuestras raíces, conocer nuestra historia y valorar las tradiciones que forman parte de nuestra identidad canaria. Por ello, desde el Eje de Patrimonio Social, Cultural e Histórico Canario de nuestro centro nace una nueva edición de El Guachinche, el programa de radio escolar realizado por el alumnado de quinto de Primaria en Radio Los Giles.

ESCÚCHALO

sábado, 16 de mayo de 2026

Celebramos el Día de la Familia


Este viernes hemos celebrado el Día de la Familia. Durante la mañana, alumnado, familias y profesorado hemos disfrutado de diferentes talleres pensados para aprender juntos, colaborar y fortalecer los lazos que unen a nuestra comunidad educativa. Los talleres se convirtieron en espacios de encuentro donde grandes y pequeños participaron codo con codo, compartiendo experiencias, sonrisas y mucho entusiasmo.

Manualidades, juegos, dinámicas cooperativas y propuestas creativas llenaron las aulas y patios del colegio de un ambiente cercano y alegre. Cada actividad fue una oportunidad para poner en valor la importancia de la familia como parte fundamental del proceso educativo y del crecimiento personal de nuestro alumnado.


 

jueves, 14 de mayo de 2026

Misión Aula del Futuro

 


Un grupo de alumnos de Sexto de Primaria ha presentado su podcast al Concurso de La Fundación COPE que convoca la VIII edición del Premio Gonzalo Estefanía de Radio Educativa, que este año incluye dos grandes novedades que destacan sobre el resto: por un lado, la incorporación de la categoría de ‘Radio Universitaria’ para reconocer también al mejor contenido sonoro producido y emitido desde emisoras universitarias españolas en cualquiera de sus formatos y, por el otro, la ampliación del ámbito de las categorías con el fin de favorecer una mayor participación del alumnado de todas las enseñanzas del sistema educativo español que utilicen la radio como herramienta formativa.

Este podcast, convertido en una ficción documental sonora innovadora, se desarrolla durante un viaje espacial guiado por dos presentadores-astronautas, Vega y Orión, conectando con corresponsales en cada “planeta-aula”.
Este programa está situado en el contexto del proyecto Aula del Futuro, y que desde el INTEF nos han reconocido con el Sello Centro Aula del Futuro, como uno de los centros que apuestan por metodologías activas, la flexibilización de los espacios del centro y el uso transformador de las tecnologías digitales .
Este reconocimiento nos hace formar parte de la RedAdF, lo que nos permite dar visibilidad al centro y establecer redes de colaboración con otros centros. Comparto con ustedes el enlace: https://auladelfuturo.intef.es/experiencias/aula-del-futuro-un-viaje-de-transformacion-en-el-ceip-los-giles/


martes, 12 de mayo de 2026

Cuando la radio sale del aula

 

Por Esteban G. Santana Cabrera   
Esta semana pasada tuvimos la oportunidad de disfrutar la última movilidad del proyecto “En La Onda” en el Valle del Tiétar en Ávila, y me ha vuelto a demostrar que la educación adquiere una dimensión mucho más profunda cuando se vive, se comparte y se experimenta fuera del aula tradicional. Durante varios días, alumnado y profesorado de distintos puntos del país convivimos en un entorno natural privilegiado, confirmando que proyectos como “Agrupación en centros”, impulsados por el Ministerio de Educación, enriquecen el aprendizaje y crean auténticas comunidades educativas donde las ideas, la creatividad, las emociones y las experiencias fluyen de manera natural.

La radio escolar fue, en esta ocasión, el hilo conductor de toda esta experiencia. Además de ser una herramienta de comunicación, la radio se convierte en un recurso pedagógico transversal capaz de integrar competencias lingüísticas, digitales, sociales y emocionales. A través de los micrófonos, el alumnado aprende a escuchar, a expresarse con claridad, a organizar ideas, a trabajar en equipo y, sobre todo, a dar valor a su propia voz. Los podcast realizados durante la movilidad supusieron una oportunidad para aprender de manera práctica y con emoción.

Pero quizá uno de los aspectos más enriquecedores de esta experiencia fue darnos cuenta cómo la naturaleza puede transformarse en un aula abierta llena de posibilidades. El Valle del Tiétar no fue solo un espacio bonito sino que fue un espacio educativo diferente, al que no estamos acostumbrados. Los senderos, los paisajes y la convivencia al aire libre favorecieron un aprendizaje más pausado, más consciente y mucho más conectado con la realidad. En un momento en el que las pantallas ocupan gran parte de nuestro tiempo, experiencias como esta recuerdan la importancia de volver a mirar, escuchar y sentir el entorno que nos rodea.

Además, compartir esta movilidad con centros educativos tan diversos como el CEIP Campo Charro, el CEIP Miguel de Cervantes, el IES Santa Lucía del Trampal y nuestro cole el CEIP Los Giles permitió generar sinergias muy valiosas. Cada centro aportó su identidad, sus ideas y sus formas de trabajar, enriqueciendo enormemente la experiencia colectiva. Ese intercambio de metodologías, miradas y experiencias es precisamente uno de los grandes valores de este tipo de proyectos, donde aprendemos a descubrir que la educación mejora cuando se construye en red.

Las movilidades educativas no solo benefician al alumnado. También representan una oportunidad de crecimiento profesional y personal para el profesorado, que encuentra inspiración en otros compañeros y nuevas formas de entender la enseñanza. Surgen colaboraciones, futuras propuestas y vínculos que van mucho más allá de los días compartidos.

Y quizá ahí está el secreto de proyectos como “En La Onda”, en demostrar que aprender puede ser emocionante, creativo y profundamente humano. Que la radio puede unir voces y territorios. Que la naturaleza puede convertirse en maestra. Y que cuando diferentes centros educativos trabajan juntos, las posibilidades se multiplican. Porque educar es conectar, compartir y atreverse a salir al mundo para aprender de él. Y la radio nos ofrece muchas posibilidades que seguiremos aprovechando.

TeldeActualidad

Infonorte

domingo, 10 de mayo de 2026

Última movilidad Proyecto de radio "En La Onda"

 


Esta semana tuvimos la última movilidad del proyecto “En La Onda” que nos llevó hasta un enclave verdaderamente idílico: el Valle del Tiétar en la provincia de Ávila, donde alumnado y profesorado vivimos unos días llenos de radio, aprendizaje, convivencia y mucha creatividad.


En esta experiencia participó nuestro alumnado de quinto y sexto del CEIP Los Giles, compartiendo actividades y momentos inolvidables junto al alumnado del CEIP Campo Charro de Salamanca, CEIP Miguel de Cervantes de Madrid y el IES Santa Lucía del Trampal de Cáceres.

Durante la estancia, el proyecto volvió a demostrar que el aula puede ir mucho más allá de las paredes del colegio. Naturaleza y educación se unieron en un entorno privilegiado, convirtiendo cada actividad en una oportunidad para aprender, convivir y expresarse. Senderos, paisajes, dinámicas cooperativas y talleres compartieron protagonismo con uno de los grandes motores del proyecto: la radio escolar. Comparto con ustedes algunos momentos en este video:

lunes, 4 de mayo de 2026

A informarse también se aprende

Por Esteban G. Santana Cabrera  

 
El Día Mundial de la Libertad de Prensa ha pasado desapercibido en medio de este puente festivo de principios del mes de mayo, pero no se nos puede pasar la importancia de detenernos a reflexionar sobre el valor que tiene la buena información en nuestras vidas y en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria. 
Porque, no debemos olvidar que el derecho de los medios a informar con libertad, es también una oportunidad para tener en cuenta que, como ciudadanía, tenemos la responsabilidad de saber interpretar, contrastar y comprender la información que recibimos.

La libertad de prensa es uno de los pilares fundamentales de cualquier sociedad moderna. Gracias a ella es posible garantizar el acceso a información veraz, promover la transparencia y exigir responsabilidades a quienes nos gobiernan. Por ello, organismos internacionales recuerdan cada año que el 3 de mayo es una fecha para evaluar el estado de la libertad informativa en el mundo, defender a los medios frente a presiones y rendir homenaje a periodistas que han perdido la vida ejerciendo su labor. Además, el acceso a información real y no mediatizada es la base de la confianza social, el diálogo y el respeto a los derechos humanos.

Sin embargo, en la actualidad la libertad de prensa nos plantea nuevos desafíos contra la desinformación. Nunca antes habíamos tenido tanto acceso a contenidos y, al mismo tiempo, tanta dificultad para distinguir entre información fiable y manipulada. Las redes sociales y los entornos digitales han multiplicado las oportunidades de participación y de información, pero también han facilitado la difusión rápida de bulos, titulares sensacionalistas o mensajes diseñados para influir en la opinión pública.

Por eso, hoy en día, la libertad de prensa debe ir acompañada de educación mediática y pensamiento crítico. No basta con que exista libertad para informar,  es necesario aprender a interpretar la información. Saber preguntarnos quién escribe una noticia, con qué intención, qué fuentes utiliza o si está contrastada, es una competencia esencial para desenvolverse en el mundo actual.

En este sentido, la escuela juega un papel fundamental. Educar en el análisis de la información es educar en ciudadanía. Por eso es muy importante el trabajo que realizamos en nuestro centro con el proyecto “Detectives de la desinformación”, una iniciativa en la que el alumnado aprende a identificar bulos, analizar titulares, comprobar fuentes y reflexionar sobre el impacto que tiene compartir información no verificada. A través de dinámicas cooperativas, rutinas de pensamiento y actividades de investigación, el alumnado desarrolla habilidades para cuestionar la información y utilizarla de forma responsable en su vida cotidiana.

Tener en cuenta el Día Mundial de la Libertad de Prensa es no solo incidir en que la información aparte de ser un bien público y una herramienta de participación democrática, debe asumir que la libertad informativa exige ciudadanos críticos, responsables y comprometidos con la verdad. Solo así podremos tener una sociedad mejor informada, más justa y más libre.

Porque como decía Nelson Mandela:  “Una prensa crítica, independiente e investigadora es la base de cualquier democracia.” Pero unos ciudadanos más formados, son la base de una sociedad que no se deja manipular.

La Provincia

TeldeActualidad

InfoNorte





domingo, 3 de mayo de 2026

Teatro en el cole

 


En el CEIP Los Giles seguimos apostando por una biblioteca escolar viva, participativa y llena de iniciativas que fomentan el gusto por la lectura y la creatividad. En esta ocasión, queremos destacar la fantástica labor de nuestras alumnas bibliotecarias de 5º de Primaria, que prepararon con mucha ilusión dos representaciones teatrales dirigidas al alumnado más pequeño del colegio.

Las obras elegidas fueron Los tres cerditos, un clásico muy querido por todos, y Ensueño, una obra original escrita por las propias alumnas. Este segundo montaje es un ejemplo maravilloso de su imaginación, trabajo en equipo y capacidad de creación.

A través de esta actividad no solo se promueve el acercamiento a los cuentos y al teatro, sino que también se trabajan valores fundamentales como la responsabilidad, la cooperación, la expresión oral, la creatividad y el compromiso con la comunidad educativa. Además, nuestras alumnas bibliotecarias se convierten en referentes lectores para los más pequeños, fortaleciendo los lazos entre etapas y favoreciendo un ambiente de aprendizaje compartido.

Si quieren ver esta experiencia en el blog: VER EN EL BLOG

martes, 28 de abril de 2026

Enseñar no es solo un trabajo

 

Esteban G. Santana Cabrera   
Cada 1 de mayo, Día del Trabajador,me paro a pensar en lo que significa realmente ser docente. Porque como la medicina, el periodismo o la abogacía no es una profesión cualquiera. En nuestras manos no solo hay horarios, programaciones o evaluaciones, en nuestras manos hay personas moldeables, está el futuro de la sociedad. Porque, aunque algunos no lo entiendan,  educar no es simplemente transmitir contenidos, es acompañar procesos de crecimiento personal y formativo, formar ciudadanos críticos y ayudar a construir un mundo mejor. Y, sin embargo, muchas veces siento que esta responsabilidad no recibe la consideración que merece por parte de la sociedad y de quienes toman decisiones sobre nuestro trabajo.

Me pregunto a menudo qué ocurriría si a un obrero o a un administrativo le cambiaran constantemente sus programas de trabajo, sus normativas y sus tareas diarias, incorporando obligaciones que poco o nada tienen que ver con su profesión. Eso es exactamente lo que sucede en la enseñanza. Con frecuencia vemos cómo se añaden protocolos, gestiones y responsabilidades que nos alejan de lo esencial: enseñar y acompañar a nuestro alumnado.

Un ejemplo claro es la gestión del comedor escolar en muchos centros educativos. Se trata de una tarea compleja, que requiere formación específica y tiempo de dedicación, y que sin embargo recae sobre docentes que no estamos preparados para asumir ese tipo de gestión administrativa. Esto supone una carga enorme de trabajo y resta horas valiosas a la planificación educativa y a la atención directa al alumnado. Hoy en día, sería muy fácil que los propios cáterin realizaran la gestión y los centros solo realizaran la cesión del uso de las instalaciones. Eso reduciría  mucho la carga administrativa del equipo directivo y esas horas se podrían dedicar a lo realmente importante, y para lo que estamos en los centros, a liderar un proyecto educativo.

Algo similar ocurre con los cambios que quiere introducir la administración en las ayudas de libros que se implantarán el próximo curso. Estas medidas, aunque puedan tener buena intención, obligan en ocasiones a los centros y al profesorado a adaptarse a un tipo de enseñanza que condiciona la autonomía pedagógica y metodológica. La sensación es que, poco a poco, se toman decisiones desde fuera del aula sin contar con quienes vivimos la realidad educativa cada día. Y luego hay que dar marcha atrás.

A todo esto se suma la escasa valoración social que muchas veces percibimos. Escuchamos con demasiada frecuencia comentarios como que somos los que más vacaciones tenemos o los que menos trabajamos. Quienes realmente conocen nuestra profesión saben que la docencia no termina cuando suena el timbre de salida. Continúa en casa, en la preparación de clases, en la corrección de tareas, en la búsqueda de nuevas estrategias para motivar al alumnado y en la preocupación constante por mejorar nuestra práctica educativa.

A pesar de todo, sigo creyendo profundamente en esta profesión. Porque enseñar es una vocación. Porque muchos docentes seguimos trabajando con ilusión para que nuestras aulas no sean como las de hace un siglo, sino espacios vivos, inclusivos y motivadores donde cada estudiante encuentre su lugar y su oportunidad de crecer.

Como decía Paulo Freire: “La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”. Por eso, en este Día del Trabajador, quiero reconocer y agradecer el esfuerzo silencioso de tantos docentes que, incluso cuando nadie mira, siguen dando lo mejor de sí mismos cada día. Nuestro trabajo importa. Y mucho.

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