miércoles, 6 de enero de 2016

De la tele en blanco y negro a la de color

¿Viviste el cambio de la tele en blanco y negro al color? ¿Qué recuerdos te trae? ¿Los compartes? Estos son los míos en LPDLP de ayer:
Por Esteban G. Santana Cabrera
LPDLP. ¡Qué tiempos aquellos! Hoy me he encontrado por casualidad una canción de "Los Triunfitos" que me ha hecho casi sin querer volver la mirada atrás, cuando la tele unía a la familia en torno al televisor y una buena película española, americana o un buen documental. No como ahora en que hay hasta discusiones por el mando. Había lo que había y generalmente siempre gustaba. Recuerdos de la tarde de los sábados, en que, sentados enfrente al televisor en blanco y negro de lámparas, esperábamos pacientemente a que comenzaran los dibujos después de la película, que la mayoría de las veces era del oeste americano. A estas series normalmente le acompañaba el bocadillo de jamón con mantequilla o queso y si ese día se podía, generalmente el fin de semana, el vaso de clipper o baya- baya. 
Los tiempos cambian y la tele también. Las series de antes eran para todos, porque no había otra. Ahora, afortunada o desgraciadamente, podemos elegir entre no sé cuántas cadenas lo que hace que, incluso en la misma casa, cada cual vea lo que quiera o le apetezca pero sin compartirlo con el resto, sin comentarlo y casi sin disfrutarlo. 
En Tamaraceite, a principios de los 70, los chiquillos nos íbamos a la tienda de Macriver o a la de Santiaguito Ramos para ver en sus escaparates la tele en color, algo que nos parecía extraordinario y si le preguntamos a los niños de hoy piensan que ha existido toda la vida. Cuando llegó la Segunda Cadena allá cuando comenzaba el Mundial de Naranjito en España, el del 82, cuando los Mundiales tenían mascota, las azoteas de los barrios de nuestra ciudad se llenaban de antenas del Segundo Canal y las ferreterías se hacía el agosto ya que no daba abasto con la demanda de antenas. Recuerdo algún chiquillo, que hoy está por la cuarentena, que se dedicaba a montar antenas en mi barrio a cambio de una propinilla para poder comprar las cámaras de las bicicletas y los parches para cuando pinchaban. 
La tele ha cambiado y nosotros también. No sabemos si cualquier tiempo pasado fue mejor, lo que sí que está claro es que se compartía más, delante de la tele, sin tanta publicidad y sin estos programas basura que ponen a horas infantiles y que no son aptos ni para mayores de edad en muchos casos. Por esto, hoy he disfrutado de Los Triunfitos, porque me han hecho revivir momentos pasados que ya casi tenía olvidados.
La tele en las fechas navideñas era una más en la casa, acompañaba hasta la cena con las canciones de siempre. Ahora, en alguna cadena la nochebuena pasa por ver comer el turrón a los concursantes de la casa de Gran Hermano, eso si no están peleando, discutiendo o realizando alguna prueba. ¿Saben qué les digo? Que en días como estos, echo de menos la tele en blanco y negro, porque me ha demostrado el tiempo que el color se lo poníamos nosotros con las emociones que se vivían en torno a ella.

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